Una niña, ingresada e intubada en la UCI tras sufrir el ataque de un puma: las graves secuelas de la agresión

  • Lily es una niña de 9 años que ha sufrido el brutal ataque de un puma en Washington, en Estados Unidos

  • La pequeña tuvo que ser operada en varias ocasiones, intubada y ahora se recupera de las secuelas

  • La familia pide ayuda para costear los gastos médicos de Lily tras sufrir el ataque de un puma

En Estados Unidos, los ataques de pumas a humanos son bastante más habituales de lo que se cree. El último se ha produjo el pasado viernes 27 de mayo en el estado de Washington. En esta ocasión, la víctima que sufrió el brutal y salvaje ataque por parte de un felino ha sido una niña de tan solo 9 años.

Según han informado varios familiares de la pequeña, la niña se llama Lily, tiene 9 años y sufrió el ataque de un puma cuando se encontraba jugando al escondite en el bosque del paraje natural estadounidense de Fruitland.

El brutal ataque que sufrió la pequeña Lily

Al parecer, la pequeña estaba escondida cuando fue sorprendida por el animal salvaje que le causó graves heridas y secuelas. Tras el ataque, los familiares que se encontraban con la niña de 9 años pudieron llamar a Emergencias para salvarle la vida a Lily. La pequeña fue trasladada en avión hasta el hospital más cercano donde tuvo que ser ingresada de urgencias.

“Tenía muchas lesiones en diferentes partes del cuerpo y de la cara. Después de varias cirugías tuvo que ser ingresada en la UCI y la tuvieron que intubar”, ha confirmado una prima de la madre de la niña de solo 9 años.

Lily se recupera poco a poco del brutal ataque

Casi una semana después, Lily ha conseguido despertar del coma y, poco a poco, se recupera de las terribles secuelas que le dejó el ataque del puma: “Anoche pudo dormir pocas horas. Camina sola y pudo colorear algunos unicornios. También cantó una canción con una enfermera”.

En las fotografías que ha proporcionado su propia familia se puede ver a la menor de edad con la cara totalmente magullada y con las heridas que le dejaron los zarpazos y los mordiscos que le propinó el felino de grandes dimensiones.

Recogida de fondos

Una de las visitas que ha recibido Lily ha sido la de los rescatadores que acudieron tras el ataque del puma. Al ver a la pequeña, los trabajadores de la zona no dudaron en hacerse una fotografía con la menor para celebrar que, pese al brutal ataque, Lily continuaba con vida.

Ahora, la familia ha abierto una página para recaudar fondos que puedan costear los gastos médicos de la pequeña. Por su parte, los portavoces de la Policía han asegurado que están investigando el suceso y que, el puma que atacó a la niña, fue abatido por un testigo que se encontraba cerca en el momento del ataque. 

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