Por qué el papa Francisco, argentino y futbolero, podría no ver la final del Mundial aunque su corazón sea albiceleste
El Santo Padre, hincha del San Lorenzo de Almagro, se ha declarado amante del fútbol, que considera "el deporte más bello del mundo"
Desde una promesa hecha en 1990, no ve nada por televisión salvo en ocasiones excepcionales. ¿Lo será la final?
Jorge Mario Bergoglio y el capitán argentino, Lionel Messi, han intercambiado camisetas firmadas en varias ocasiones
MadridPara 800 millones de católicos, el papa es el representante de dios en la Tierra. Para otros muchos, este pontífice argentino de Buenos Aires es, además, el representante en el Vaticano de una deidad futbolística, Lionel Messi.
Estos días, en vísperas de la final del Mundial de Catar ante Francia, son tantos los argentinos que rezan al Papa Francisco como los que se encomiendan al papa pagano, 'Papa Lionel'.
No hay lugar para los celos: desde que Jorge Mario Bergoglio inició su pontificado en 2013, el futbolista y el santo padre se han intercambiado camisetas firmadas en más de una ocasión.
El pontífice, futbolero declarado, hincha del San Lorenzo de Almagro, ha dicho que el "fútbol es el deporte más bello del mundo".
Aunque se ha especulado sobre si Francisco se desplazaría hasta el estadio Lusail de Doha para presenciar la final, sus recientes problemas de movilidad (y quién sabe si la proverbial diplomacia vaticana) lo mantendrán en el Palacio Apostólico de la Santa Sede, que al menos en la intimidad cambiará sus tradicionales colores blanco y amarillo por la albiceleste.
Una promesa a la Virgen del Carmen
Pero con 86 años cumplidos este sábado, es probable que Bergoglio no vea ni una sola imagen del partido. Y no por su apretada agenda. La razón tiene que ver con una promesa hecha en 1990, cuando ante la Virgen del Carmen aseguró que no volvería a ver la televisión.
Lo explicó en septiembre de 2021, en en una entrevista con Carlos Herrera en septiembre de 2021: "Yo hice una promesa el 16 de julio de 1990. Sentí que el Señor me pedía eso, porque estábamos en comunidad viendo una cosa que terminó chabacana, desagradable, mal. Yo quedé mal. Era un 15 de julio a la noche. Y al día siguiente, en la oración, le prometí al Señor no verla. Evidentemente, cuando asume un presidente lo veo, cuando hay un accidente aéreo, lo veo, esas cosas… pero no soy adicto a ello".
¿Será la final del Mundial una de esas ocasiones en las que Francisco traiciona su promesa?
Leyenda urbana o realidad, se cuenta que al término de los partidos, un guardia suizo le sopla el resultado.
Francisco, 'el pata dura'
El Papa hizo sus pinitos como jugador en sus años mozos. En la mencionada entrevista a Herrera, Francisco contó que cuando saltaba al campo, tenía más ilusión que talento. "Yo era un palo. Me llamaban 'el pata dura', por eso me metían siempre al arco, ahí me defendía más o menos bien".
Su pasión por el balón le llevó a escribir una pastoral en la que explicaba las cualidades de un buen futbolista. "Yo digo solo esto: para ser un buen futbolista hay que tener dos cosas: saber trabajar en equipo y no ser como decimos en Buenos Aires en nuestro argot, uno que se 'morfa' la pelota, sino siempre en equipo. Y segundo, no perder el espíritu amateur. Cuando en el deporte se pierde ese espíritu de amateur se empieza a comercializar demasiado. Y hay hombres que han sabido no dejarse manchar por esto y derivar sus ganancias y todo para obras de bien y fundaciones. Pero trabajar en equipo, que es una escuela de equipo el deporte, y no perder el espíritu de amateur".
El papa añadía: “Podemos decir que detrás de una bola rodante hay casi siempre un niño con sus sueños y aspiraciones, su cuerpo y su alma. En una actividad deportiva están involucrados no sólo los músculos, sino toda la personalidad de un niño, en todas sus dimensiones, incluso en las más profundas”.
El concepto conciliador del fútbol también lo expresó al inicio del Campeonato Mundial de Catar cuando envió al mundo un mensaje de concordia. “Deseo enviar mi saludo a los jugadores, a los aficionados y a los espectadores que siguen, desde varios continentes, el campeonato mundial de fútbol, que se está jugando en Catar. Que este importante evento pueda ser ocasión de encuentro y de armonía entre las naciones, favoreciendo la fraternidad y la paz entre los pueblos…".