Imputan por agresión agravada a uno de los venezolanos tiroteados por el ICE en Portland
Las autoridades le vinculan con el Tren de Aragua, una organización considerada terrorista.
Jonathan Ross, el agente de ICE que disparó a Renee Nicole Good en Minneapolis, un cristiano "comprometido" con mujer filipina
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha imputado este lunes a Luis David Moncada un delito de agresión con arma mortífera o peligrosa contra un agente federal por supuestamente embestir con su coche durante el incidente.
Moncada es uno de los dos venezolanos tiroteados el jueves en Portland (Oregón) por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y que las autoridades vinculan con el Tren de Aragua, una organización considerada terrorista.
El pliego de cargos incluye también una acusación por estragos en propiedad federal por valor de más de 1.000 dólares (unos 856 euros). Está previsto que comparezca ante un tribunal este mismo lunes por la tarde.
Los dos venezolanos fueron parados por agentes durante un control de tráfico rutinario y, siempre según la versión de las autoridades, uno de los policías abrió fuego tras percibir un intento de atropello del conductor, Moncada. Éste y su acompañante, Yorlenys Betzabeth Zambrano-Contreras, están hospitalizados con pronóstico estable.
Este incidente se suma al ocurrido en Minneapolis, donde una estadounidense, Renee Nicole Good, murió tiroteada por un agente del ICE el pasado miércoles.
Los agentes del ICE, en el punto de mira
Los arrestos de inmigrantes sin antecedentes criminales crecieron más de 1000 % en los primeros seis meses de la puesta en marcha de esta iniciativa por parte del Gobierno de Trump. Pasaron de poco más de 1.000 en enero a casi 12.000 en junio — un incremento de 1.042 %
El ICE ha arrestado y procesado a más de 328.000 personas en todo 2025. Con métodos y redadas salvajes. Como en una de las redadas en las que revientan la puerta de una casa en California, buscando a un tipo que había estrellado su coche contra el de unos agentes, pero salen una madre y sus hijos.
Comandos del ICE con dudosa uniformidad, caras tapadas, acuden a los puestos de trabajo, hogares y casas sin distinción y sin aviso generando pánico y psicosis en muchas ciudades. También controles de carretera generando situaciones de tensión que quedan registradas en los teléfonos de los acusados.
El ICE opera bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que les permite detener, arrestar y deportar a casi cualquier persona que sospechen violar leyes migratorias. A diferencia de la policía local, no necesitan una orden judicial. En muchos casos esas personas son ciudadanos norteamericanos detenidos por agentes que se sienten totalmente impunes y por encima de la ley.