Esperanza Domínguez, española en Minneapolis: "Les he dicho a mis hijos que si ICE les detiene no se resistan"
Esperanza Domínguez es una sevillana que trabaja como intérprete judicial en Minneapolis: "Antes veía en el juzgado a narcos, ahora traduzco a simples ciudadanos"
Donald Trump vuelve a insultar a Alex Pretti: llama "agitador" y presunto "insurrecto" al enfermero que mató el ICE en Minneapolis
Continúa la crisis en Estados Unidos por la más que reprobable actuación de la policía migratoria de Trump (ICE). Tras la muerte de Alex Pretti a manos de los agentes federales cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo provocando el mayor de los rechazos, el presidente Donald Trump deja claro que las operaciones migratorias en Minnesota continuarán aunque con algún cambio.
Tom Homan, el nuevo enviado de Trump a Minneapolis, ha hablado de reducir el número de las fuerzas y los agentes federales y de cambios internos para cumplir las normas y que las operaciones ahora sean más estratégicas y selectivas. En los medios de comunicación estadounidenses ya se ha publicado que los agentes habrían recibido órdenes de limitar su actividad a inmigrantes con antecedentes penales y alejarse de agitadores y protestas.
Sin embargo, la sensación sobre el terreno sigue siendo de terror. Esperanza Domínguez es una sevillana que trabaja como intérprete judicial en Minneapolis y que ha conectado con 'Vamos a ver' para contar en primera persona cómo se está viviendo esta nueva realidad en su estado y en todo el país:
"Mi trabajo ha cambiado mucho porque mis casos a traducir casi siempre eran de narcotráfico, pero ahora los casos de deportaciones se han multiplicado y lo tengo varias veces al día, hay muchísimos detenidos. Las personas a las que yo estoy viendo ahora son personas con delitos muy leves, como multas de tráfico, cuando antes trataba con narcotraficantes, muchos de ellos el único delito que tienen es el de haber entrado de manera ilegal en el país. Hay otro delito que estamos viendo mucho desde que ICE está funcionando que es el de haber, presuntamente, atacado a un agente federal de inmigración".
Esperanza ha explicado que en la gran mayoría de estos casos no existe esta supuesta agresión a un agente federal, si no que se trata de una simple reacción de las personas que están a punto de ser detenidas:
"Muchos de ellos son simples ciudadanos que, estando en sus coches, ven cómo un grupo de hombres que en la mayoría de los casos van de paisano intentan rodearles, asustados intentan huir y eso los agentes lo interpretan como un intento de atropello; es una de las situaciones que nos estamos encontrando en los juzgados".
Esperanza reconoce temer por ella y su familia
Esperanza, pese a ser ciudadana regular en Estados Unidos (al igual que su marido) y a tener dos hijos nacidos en el país norteamericano, reconoce que siente temor tanto por ella como por su familia:
"Nosotros también vivimos con algo de miedo. Tanto mi marido como yo somos ciudadanos legales de Estados Unidos y no tenemos mucho aspecto latino, pero nuestros nombres lo son. Aquí es común que los agentes de ICE vayan revisando las matrículas de los coches, si revisan la de mi marido o la mía verán que están registrados con un nombre latino. No puedo negar que algo de miedo sí tenemos, yo ya le he dicho a mis hijos que si les intentan detener no se resistan, que mejor se dejen detener con tranquilidad y que papá y yo ya lo solucionaremos".
