El abuelo británico detenido con su hijo que ganó la lotería en 2010 y lo invirtió en convertirse en narco

John Eric Spiby, en una foto de la ficha de la Policía de Mánchester.. Policía de Manchester.
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John Eric Spiby, de 80 años, ha sido condenado junto a su hijo y otras dos personas más por fabricar en su granja de Mánchester millones de pastillas opiáceas, con la que logró manejar un imperio más de 332 millones de euros de capital. La banda cumplirá en total 50 años de carcel. John, 16 años y seis meses, así que con casi toda probabilidad pasará lo que le queda de vida en prisión.

La historia pasaría como una sin más si no fuera porque a John le sonrió la suerte antes de montar su imperio. De hecho, ganó en la lotería  2,77 millones de euros en 2010. Y ¿qué hizo con ese dinero que le podía haber permitido vivir bien el resto de su vida? Invertirlo en ser un capo de la droga.

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El 'abuelo' se convirtió en un tipo duro y peligroso. De hecho, la policía de Greater Mánchester ha descrito a John Eric Spiby, de 80 años, a su hijo John Colin Spiby Jr. (37 años), a Lee Ryan Drury (45 años) y a Callum Dorian (35 años) como “cuatro individuos que no han mostrado el menor respeto por la vida humana o por la seguridad pública. Solo les interesaba enriquecerse considerablemente.”.

El abuelo invirtió el dinero de la lotería en montar una organización criminal

Spiby no solo aportaba las instalaciones, sino que invirtió miles de libras en la maquinaria necesaria para llevar a cabo la actividad de falsificación y producción de fármacos. La dimensión del entramado se explica con los datos de una sola de sus operaciones. La banda pretendía distribuir unos 2,5 millones de pastillas con un valor en el mercado de más de 77 millones de euros.

La organización operaba con una empresa de fabricación de medicamentos totalmente industrializada, capaz de producir millones de pastillas falsificadas que contenían una sustancia altamente peligrosa. El volumen de pastillas recuperadas, junto con la sofisticada maquinaria, demostró la profunda integración de este grupo en la cadena de suministro de drogas ilícitas.

Las actividades del grupo se centraban en la fabricación y distribución de pastillas de etizolam, una sustancia empleada para tratar ansiedad, pánico e insomnio. Este compuesto resulta entre seis y diez veces más potente que el diazepam, el principio activo que simulaban contener los comprimidos falsificados. La organización distribuía estas pastillas haciéndolas pasar por el conocido medicamento Valium, engañando así a los consumidores sobre la verdadera composición y potencia de las sustancias que adquirían.

El etizolam ha sido vinculado a un 58% de las muertes relacionadas con drogas en Escocia durante 2021, lo que evidencia el peligro extremo que representa su distribución ilegal. Las pastillas fabricadas por la red de Spiby alcanzaban las calles de Mánchester y su área metropolitana, generando un grave problema de salud pública en la región.

Además de la producción de drogas, este grupo también estaba vinculado al suministro de una variedad de armas de fuego letales, incluidas armas automáticas y municiones.

"A pesar de ganar la lotería decidió continuar una vida dedicada al crimen"

Al leer su fallo, el juez Nicholas Clark ha tenido duras palabras hacia Spiby: “A pesar de ganar la lotería, decidió continuar una vida dedicada al crimen, alejada de lo que hubieran sido unos años normales de jubilación”, dijo.

John Eric Spiby fue condenado por conspiración para producir y suministrar drogas de clase C, dos cargos de posesión de arma de fuego, posesión de municiones y perversión del curso de la justicia. Su hijo, John Colin Spiby ha sido condenado a nueve años de prisión por conspiración para producir y suministrar drogas de clase C. Lee Ryan Drury se declaró culpable a mitad del juicio de conspiración para producir y suministrar drogas de clase C y ha sido condenado a nueve años y nueve meses de cárcel. Callum Dorian fue condenado a 12 años de prisión por conspiración para suministrar armas de fuego y conspiración para producir y suministrar drogas de clase C.

Dentro de la red criminal, cada miembro desempeñaba funciones específicas. John Colin Spiby Jr., hijo del cabecilla, asumía los trabajos manuales y de manipulación de la mercancía, encargándose de las tareas físicas relacionadas con la producción. Callum Dorian operaba como cerebro estratégico y responsable de establecer vínculos con otras organizaciones delictivas, gestionando además la red de comunicaciones a través de Encrochat, donde logró infiltrarse la policía. Lee Drury, por su parte, gestionaba la empresa tapadera Nutra Inc y coordinaba las operaciones de logística y distribución.

El deseo de ser un gran narco de John no acabó como él esperaba.