Un funcionario francés, acusado de drogar a más de 240 mujeres en falsas entrevistas de trabajo durante una década

Imagen de archivo del tribunal penal departamental de Morbihan en Vannes, Francia.. EFE
  • Según la investigación policial, entre 2009 y 2018 habría drogado a mujeres con potentes diuréticos durante supuestos encuentros profesionales

  • El caso no salió a la luz hasta 2018, cuando un compañero del ministerio le sorprendió fotografiando a una funcionaria

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Un exalto cargo del Ministerio de Cultura de Francia está siendo investigado por un presunto patrón de abusos que habría afectado a centenares de mujeres durante casi una década, aprovechando falsas entrevistas de trabajo para someterlas a situaciones de humillación tras administrarles sustancias sin su consentimiento.

El acusado es Christian Nègre, antiguo directivo y responsable de recursos humanos del Ministerio de Cultura francés. Según la investigación policial, entre 2009 y 2018 habría drogado a mujeres con potentes diuréticos durante supuestos encuentros profesionales, provocándoles una necesidad urgente e incontrolable de orinar mientras las conducía a largos paseos sin acceso a un baño.

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Un comportamiento reiterado y planificado

La causa judicial apunta a que estas acciones formaban parte de un comportamiento reiterado y planificado. Los investigadores sostienen que Nègre registraba meticulosamente lo ocurrido en archivos informáticos que denominaba “experimentos”, donde anotaba detalles sobre las reacciones físicas y emocionales de las víctimas. También habría tomado fotografías sin su conocimiento durante estos episodios.

Hasta ahora, al menos siete mujeres han relatado su experiencia públicamente a 'The Telegraph', aunque los investigadores estiman que el número total de afectadas podría ascender a 248. Muchas de ellas explican que, en un primer momento, asumieron la culpa de lo ocurrido, convencidas de que se trataba de un problema físico propio o de una situación embarazosa provocada por los nervios.

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El caso no salió a la luz hasta 2018, cuando un compañero del ministerio sorprendió a Nègre fotografiando a una funcionaria dentro del propio edificio. A partir de ahí, el análisis de su teléfono y su ordenador permitió a los agentes localizar numerosas imágenes y documentos que apuntaban a un comportamiento sistemático.

Nègre fue imputado por la presunta administración de sustancias nocivas sin consentimiento. En 2019 reconoció haber suministrado diuréticos y haber tomado algunas fotografías, aunque minimizó el alcance de los hechos y el número de mujeres afectadas.

Pese a la gravedad de las acusaciones, el acusado permanece en libertad y el procedimiento judicial avanza lentamente. La investigación, abierta hace seis años, aún no tiene fecha de juicio. Además, la Fiscalía ha dado recientemente un plazo de un mes a las presuntas víctimas para aportar nuevos testimonios antes del cierre de la fase de instrucción, una decisión que ha generado malestar entre las denunciantes.

Tras abandonar la función pública, Nègre llegó a trabajar bajo otro apellido en una escuela de negocios de Caen, de la que fue despedido después de que algunos estudiantes descubrieran su identidad. Según los abogados de las víctimas, se ha jubilado recientemente.

En el ámbito civil, el Estado francés fue condenado en 2023 a indemnizar con hasta 16.000 euros a siete de las mujeres, aunque los tribunales determinaron que el Ministerio de Cultura no incurrió en responsabilidad como empleador. Esa decisión está pendiente de recurso ante el Consejo de Estado.