Israel plantea destruir aldeas en Líbano para crear una zona de seguridad en la frontera: "Todas las casas"

Israel plantea destruir aldeas en el sur de Líbano para crear una zona de seguridad
Itamar Ben Gvir, el ministro israelí que brinda con champán y una soga en la mano por la pena de muerte a palestinos
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha anunciado planes para “destruir todas las casas” en aldeas del sur de Líbano cercanas a la frontera, siguiendo el “modelo de Gaza”, con el objetivo de establecer una zona de seguridad que elimine cualquier amenaza en el norte israelí.
Durante una reunión con altos cargos militares, Katz afirmó que las viviendas serán destruidas siguiendo el modelo aplicado en zonas como Rafá y Beit Hanún, con la intención de neutralizar de forma definitiva los riesgos en la frontera.
El ministro también señaló que Israel no contempla el regreso de los cientos de miles de libaneses desplazados hasta que se complete esta zona de seguridad y se garantice la estabilidad en la región. Según sus palabras, las Fuerzas de Defensa de Israel mantendrán el control del área hasta el río Litani, considerado un punto estratégico.
Escalada militar y tensión regional
Katz vinculó esta operación con el contexto regional, especialmente con el conflicto con Irán, asegurando que el objetivo es debilitar a Hezbolá y reducir su capacidad de amenaza. “Hay que arrancar los dientes a la serpiente”, afirmó, en referencia al grupo chií.
La intención de avanzar hasta el río Litani ha generado alarma en Beirut, ante el temor de una posible ocupación prolongada o cambios territoriales en el sur del país.
En el marco de esta ofensiva, más de 1.200 personas han muerto, unas 3.600 han resultado heridas y más de un millón han sido desplazadas en Líbano. Todo ello pese al alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024, que Israel considera roto por la actividad de Hezbolá en la zona.
La situación agrava la crisis humanitaria y la inestabilidad en Oriente Próximo, en un escenario cada vez más marcado por la escalada de tensiones y la incertidumbre sobre una posible ampliación del conflicto.
