Irán informa de "rutas alternativas" en el estrecho de Ormuz para evitar las minas antibuques

La Guardia Revolucionaria iraní compartió un mapa con rutas alternativas para el tránsito en el estrecho de Ormuz
Irán interrumpe el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz, según medio iraní
La Guardia Revolucionaria Iraní ha instado este jueves a "todos los buques que tengan previsto transitar por el estrecho de Ormuz" a que sigan "rutas alternativas", una de entrada y otra de salida sugeridas por su propia Armada, para así evitar las posibles minas antibuque en la zona principal de este paso que une los golfos Pérsico y de Omán. Un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donad Trump, aceptase el plan de 10 puntos presentado por Teherán y comenzase un alto al fuego de dos semanas que los analistas califican de frágil.
Desde el Ejército del régimen iraní han instado a los barcos a usar "rutas alternativas para el tránsito por el estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso", ante "la posible presencia de diversas minas antibuque" en la principal zona de paso tras "la situación de guerra en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz" entre el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva sorpresa contra Irán, según ha señalado la Armada de la Guardia Revolucionaria en un comunicado recogido por la agencia iraní Tasnim.
Por ello, "para cumplir con los principios de seguridad marítima y evitar posibles colisiones con minas navales", los buques "deberán, en coordinación con la Armada de la Guardia Revolucionaria" tomar estas "rutas alternativas":
Una "ruta de entrada" al golfo Pérsico que va "desde el mar de Omán hacia el norte, pasando por la isla de Lark", situada al sur de la isla de Ormuz y al este de la de Qeshm, la mayor de estos territorios insulares iraníes, y una "de salida" hacia el golfo de Omán que pasa por "el sur de la isla de Lark" hasta abandonar el estrecho.
El Estrecho de Ormuz, la mejor arma de Irán contra Estados Unidos
Teherán, sin embargo, ha anunciado una interrupción de la navegación de los buques petroleros por el Estrecho de Ormuz, en respuesta a los masivos bombardeos sorpresa que Israel lanzó contra el Líbano, una información que ha negado la Casa Blanca.
Horas antes del acuerdo, Teherán aseguró que su plan estipula un "protocolo de seguridad" para garantizar el "control" iraní de este paso estratégico, por el que antes de la guerra circulaba cerca de un 20 % de las energías fósiles mundiales.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz, tras la ofensiva militar de EEUU e Israel contra Irán ha sido la respuesta de Teherán, lo que ha provocado un terremoto en los mercados y los precios de los combustibles. La comunidad internacional y, especialmente, de Trump, ha instado a su reapertura y ha amenazado reiteradamente a Irán con atacarlos y "arrasar" sus centrales eléctricas y sus puentes si no reabría la importante vía marítima. El presidente de EEUU Incluso aseguró que todo el país podría ser "aniquilado en una sola noche" y que los llevaría a "la Edad de Piedra".