Muere la periodista Amal Jalil en un ataque en el sur de Líbano: compartió datos de su teléfono y ubicación con la esperanza de ser evacuada

Israel ha señalado que está investigando lo ocurrido, en un contexto especialmente delicado, marcado por una tregua en vigor
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Israel ha vuelto a situarse en el centro de la polémica tras un nuevo ataque en el sur de Líbano que ha costado la vida a la periodista libanesa Amal Khalil, en pleno alto el fuego y mientras cubría sobre el terreno las consecuencias de los bombardeos.
La reportera había informado en los últimos días de la situación en varias localidades del sur del país, denunciando que los ataques continuaban pese a la tregua y que estaban dejando zonas enteras prácticamente destruidas.
Según el relato difundido por medios locales, Khalil fue sorprendida por un bombardeo mientras se encontraba en la zona. Tras el impacto inicial, compartió su ubicación con las autoridades con la esperanza de ser evacuada. Sin embargo, el edificio en el que se refugiaba fue alcanzado posteriormente, quedando completamente destruido, equipos de rescate acudieron al lugar y lograron sacar a una persona herida y recuperar dos cuerpos sin vida.
Durante las labores de emergencia, los rescatistas denunciaron haber sido objeto de disparos y granadas aturdidoras, lo que dificultó el operativo y retrasó la localización de la periodista, que finalmente fue hallada sin vida horas después.
Investigación y contexto de la tensión
El Gobierno libanés ha denunciado que estos hechos podrían constituir violaciones del derecho internacional humanitario, al afectar tanto a personal de rescate como a profesionales de la información.
Organismos internacionales recuerdan que los periodistas y los equipos de emergencia están protegidos en contextos de conflicto armado, y que los ataques deliberados contra ellos pueden ser considerados crímenes de guerra si se demuestra intencionalidad. Por su parte, Israel ha señalado que está investigando lo ocurrido, en un contexto especialmente delicado, marcado por una tregua en vigor y por la proximidad de nuevas conversaciones diplomáticas.
El incidente se produce en medio de un clima de alta tensión regional, donde episodios como este amenazan con complicar los esfuerzos de mediación y reactivar la escalada en la zona.
