La nota de Brayan Rayo, detenido por el ICE, en la que suplicó hablar con su madre antes de suicidarse: "Te lo ruego"
"Fue negligencia, Siempre tenía la costumbre de despedirse de mi y pedir la bendición, nadie le prestó ayuda psicológica", dice su madre.
El ICE amplía el poder de sus agentes para arrestar a personas sin orden judicial
Brayan Rayo Garzón estaba angustiado. Detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, se encontraba en su cuarto día de aislamiento en una cárcel de Misuri mientras luchaba contra las fiebres y escalofríos provocados por el covid. Sufría, además, altos niveles de ansiedad que intentaba calmar caminando por la celda y rezando. Había pedido, incluso suplicado, con notas que le dejarán hablar por teléfono con su madre. El personal había prohibido a Rayo realizar su llamada nocturna a su madre como medida de precaución destinada a evitar la propagación de la enfermedad.
Tal fue su grado de desesperación que escribió una nota en español, desgarradora, que entregó a uno de sus carceleros. "Sé que tú tienes familia y sabes que ellos se preocupan por nosotros y llevo 4 días sin poder comunicarme con mi madre y siento en mi corazón que ella está muy preocupada por mí. Te lo ruego, por favor". Un guardia recogió la nota y se marchó. Al cabo de una hora, según los registros de la cárcel, fue encontrado inconsciente en su celda. Se había suicidado.
Nadie le hizo caso. Ignoraron las señales de angustia, negaron o retrasaron su tratamiento de salud mental y acabó quitándose la vida ahorcándose con una sábana. Su madre, Adriana Garzón, lo tiene claro: "Fue negligencia, Siempre tenía la costumbre de despedirse de mi y pedir la bendición, nadie le prestó ayuda psicológica".
El de Brayan no es el único caso que ha provocado la alarma por la escalada de suicidios por los detenidos por el ICE. El suyo fue el primer suicidio en un pico que ha alarmado a los funcionarios de salud pública y expertos en prisiones. Esta es, según los expertos, una indicación clara de que las autoridades no están supervisando adecuadamente la detención de decenas de miles de inmigrantes arrastrados por la agresiva estrategia de deportación de la administración Trump.
Según una investigación de la agencia de noticias Associated Press 10 migrantes se han quitado la vida en los centros de detención del ICE desde la llegada de Trump, que ha supuesto un 50 por ciento más de detenciones de personas sin papeles. Los suicidios representan casi una quinta parte de las 51 muertes bajo custodia del ICE desde enero de 2025. La mayoría de esas muertes se debieron a causas naturales y, según los expertos, muchas de ellas podrían haberse evitado con una atención médica oportuna.
Juan Camilo Bonilla, detenido por el ICE en octubre frente a su hijo, ya lo ha intentado una vez. Su familia teme por su vida. En centros como el de El Paso, el propio ICE contabilizó en febrero decenas de violaciones en el tratamiento a los internos. Los detenidos por el ICE manifiestan un intenso estrés tras su detención, miedo a ser devueltos a países donde su seguridad puede estar en peligro, y frustración y soledad por la incapacidad de comunicarse debido a las barreras lingüísticas.