Dos estudiantes de enfermería salvan su primera vida, Álvaro, atrapado entre cadáveres en el terremoto de Venezuela

Alvaro, atrapado entre cuerpos sin vida en un restaurante, y con la espalda bloqueda fue rescatado por dos estudiantes de enfermería.
Última hora del doble terremoto en Venezuela: aumentan a 188 los muertos y 68 españoles continúan desaparecidos
Una joven intenta dar aliento a Alvaro, atrapado entre cuerpos sin vida en un restaurante. Tiene la espalda bloqueda. Ella y su compañera son estudiantes de medicina, se han ofrecido voluntarias y esta será la primera vida que salven como futuros médicos. Es la imagen de unos servicios sanitarios en Venezuela que están desbordados.
Hay tantos escombros por levantar que en medio de la desolación del terremoto se ha podido ver a una mujer 16 horas pidiendo ayuda desde lo alto de su casa destruida sin que nadie la viera. Porque todos buscan bajo el suelo y encuentran a vecinos vivos aunque en estado de shock. Los supervivientes hacen llamamientos desesperados, pero no hay manos para auxiliarlos a todos, ni siquiera para encontrarlos. "Por favor, vayan, están tapiados", se oye gritar a ciudadanos desesperados. Otros gritan sin parar el nombre del familiar al que buscan entre los escombros. Es la mpotencia de tener a los suyos sepultados. Y se repite en cada esquina. "Un compañero tiene ahí a su esposa y su hijo sepultados". La falta de personal de emergencias, la falta de experiencia y la falta de maquinaria pesada es una combinación mortal que impide una actuación rápida y eficaz
"No tenían herramientas, me sacaron las uñas"
Así que todo vale para intentar un rescate imposible. Con escobas y palas raquíticas, sin maquinaria pesada, es una labor de desescombro titánica y del todo incompatible con la rápidez que se requiere en estos momentos. Un superviviente destaca cómo sus salvadores "no tenían herramientas, me sacaron con las uñas". También hay sonidos de claxon y gritos de silencio para poner orden. Entre los cadáveres también hay buenas noticias. Como la de tres hermanos de la misma familia rescatados con vida ilesos. Un milagro. Un pequeño hueco para la esperanza. La vida.
