Terremoto Venezuela

El llamamiento desesperado de Roslana para encontrar a sus padres desaparecidos en La Guaira: "Hay personas vivas que piden ayuda en ese edificio"

Roslana, una mujer que busca a sus padres desaparecidos en La Guaira: "Hay personas vivas todavía que piden ayuda en ese edificio"
Roslana explica dónde desaparecieron sus padres en Venezuela. Informativos Telecinco
Compartir

Roslana Oliveros está buscando a sus padres, Ana Martínez y Óscar Oliveros. Ambos desaparecieron en La Guaira durante los terremotos que sacudieron Venezuela. "Ellos estaban en el edificio Oasis Beach en Playa Grande", explica ella visiblemente emocionada.

Cómo se organiza la ayuda para enviarla a Venezuela: desde el envío de comida hasta la labor de los efectivos de la UME en La Guaira
Cómo se organiza la ayuda para enviarla a Venezuela: desde la comida hasta la labor de los efectivos de la UME en La Guaira
PUEDE INTERESARTE

Para ella, hablar de sus padres es muy duro y no puede contener la emoción. "El edificio colapsó apenas cuando ocurrió el terremoto y no pudo salir nadie", señala. Su hermana está allí buscándolos bajo los escombros. "Hay personas vivas todavía que están pidieron ayuda en el edificio", asegura la joven.

Roslana destaca que "los que están ayudando a buscar a los desaparecidos la mayoría son civiles". Los voluntarios necesitan manos y maquinaria para intentar salvar a las víctimas pero el Gobierno de Venezuela ha cerrado el paso para intentar facilitar las tareas de rescate. "Al final la gente está viva y se están muriendo porque no mandan máquinas", lamenta ella.

PUEDE INTERESARTE

"El Gobierno no sirve para para nada, no hay ayuda y no hay apoyo", recalca Ángel Vera

En esta situación se encuentra también Ángel Vera. Sus suegros estaban en ese mismo edificio. Él pide que por favor vayan allí para buscar a sus familiares. "Estaban en la urbanización Caribe. Es imprescindible que vayan a ayudarlos. El Gobierno no sirve para para nada, no hay ayuda y no hay apoyo", resalta.

Todos los familiares buscan un milagro para poder encontrar a sus seres queridos en los hospitales. Tres días después de los terremotos, sigue siendo imposible comunicarse con las zonas afectadas, por lo que aumenta la angustia de aquellos que no tienen noticia de los desaparecidos.