Miles de colombianos en 'shock' al perder sus casas en el potente terremoto: "Se nos vino abajo el apartamento"
El recuento de los destrozos tras el terremoto en Colombia con miles de edificios destrozados
Última hora del terremoto en Colombia: aumentan a 169 los fallecidos en el seísmo, la mayoría en Cali
La potencia del terremoto que ha sacudido este lunes a Colombia está a la vista: más de 160 muertos, cientos de heridos y destrucción por todas partes. Casas, hospitales, calles, edificios residenciales e iglesias que han colapsado en Cali, Pereira, Manizales y Chocó, tras el seísmo. Los que pueden contarlo lo hacen desde el dolor de haber perdido sus hogares: "Se nos vino abajo el apartamento".
Los afectados todavía están en shock por un terremoto que se ha llevado por delante las vidas físicas, pero también las emocionales. Relatan lo que han perdido y las huellas: en las paredes que han aguantado y otras que ya no existen. Se les ha desmoronado en apenas un minuto.
"Son tantos los daños" que no alcanzan las fuerzas para contarlo. Algunos muros, columnas y paredes han resistido, pero ahora se cuestionan si las estructuras podrán sostenerse en pie y si serán segura para volver a habitarlas.
En Cali el terremoto ha dejado decenas de viviendas totalmente destrozadas y aquí se concentra la mayor cantidad de fallecidos. Una a una han caido, como un castillo de naipes y quienes estaban dentro cuando la tierra dejo de ser un suelo firme y comenzo a tambalearse vivieron con angustia cada uno de esos segundos .
El paisaje desolador del día después del terremoto en Colombia
Algunos han vuelto a sus casas pero el paisaje es desolador. En los descansillos se amontonan toneladas de escombros y además de duro puede ser peligroso.; tal es así, que los más prudentes, con el miedo en el cuerpo, prefieren cocinar en la calle o se refugian en la parroquia, donde encuentran sosiego, frente al altar, que resistió el repentino seísmo.
Recorrer las calles de Pereira es igual de descorazonador. Miles de turistas han visto interrumpidas sus vacaciones: a algunos la brutal sacudida los pilló en el aeropuerto y presenciaron cómo se reventó el techo en el interior de la terminal, pero ellos se irán a sus casas. Lo peor está en lo que se quedan y lo han perdido todo.
En Manizales el paisaje de devastación se repite. Aquí también hacen recuento de los cuantiosos daños tras el temblor. Una de las torres de su catedral cayó, como si fuera una pieza de papel. La destrucción es cansina por repetida y se mete por los ojos de los colombianos, que siguen buscando bajo los escombros a los supervivientes.