Christa Pike tiene brazos hinchados, quemados y con ampollas: usaron siete agujas y hasta una fue doblada 90 grados

Christa Pike: siete agujas y dos inyecciones letales no pudieron con sus venas.
Los abogados de Christa Pike alertaron de que la ejecución sería "difícil y quizás cruel" debido a sus venas dañadas
El caso de Christa Pike sigue siendo un caso único en el mundo. Es la única condenada a muerte en Estados Unidos que ha sobrevivido a la inyección letal. Y no solo eso. En las últimas horas, ha recuperado la conciencia y ha conseguido hablar. Hay que esperar cómo acaba este caso y si la justicia vuelve a firmar su sentencia de muerte. Este miércoles, al sexto día, Christa ha resucitado, está consciente y hablando ¿Qué está diciendo?, es todavía un secreto. A pesar de su delicado estado sabemos que sigue esposada a la cama del hospital bajo una fuerte custodia policial.
Teorías sobrenaturales aparte, es posible que Christa no muriera porque sus venas son tan estrechas que la inyección letal fue directa al músculo y no a su flujo sanguíneo. Su abogados denuncian que usaron hasta siete agujas y que una salió doblada a 90 grados. Por eso tiene los brazos hinchados, quemados y con ampollas y por eso quieren que se custodien esas pruebas, incluidos los lotes de pentobarbital, porque no descartan demandar al estado de Tennessee.
Una ejecución que al que sí ha fulminado es al jefe de prisiones que ha tenido que dimitir, que ha parado en seco las ejecuciones y ha desatado una batalla política y judicial porque ahora la pregunta no es fácil ¿tiene el Estado derecho a ejecutarla una tercera vez? O la propia chapuza constituye ya una forma ilegal de tortura. Su defensa lo tiene claro, piden clemencia y cadena perpetua porque volver a ejecutarla violaría la octava enmienda, lo que el Supremo llama no sobrepasar los estándares evolutivos de la decencia.
