La lágrima del 'Monstruo de Denver', condenado a varias cadenas perpetuas por matar a su familia

La lágrima del 'Monstruo de Denver', condenado a varias cadenas perpetuas por matar a su familia
telecinco.es
Compartir

"Usted no sabe lo que es el amor, si lo supiera no las habría matado". Así de sincero fue el padre de Shanann a la que el monstruo de Denver había arrancado la vida para vivir otra historia de amor. El mismo hombre que junto con su mujer había hecho el acto más generoso de un ser humano: no pedir la pena de muerte porque no "queríamos arrebatar una vida, lo mismo que había hecho él".

Pero el alegato en el tribunal, ante el hombre que le había arrebatado todo fue brutal: "Monstruo, pensaste que ibas a salirte con la tuya. Las sacaste de la casa como si fueran basura. Enterraste a mi hija Shannan y a Nico, la criatura que llevaba en su vientre en una tumba de poca profundidad y luego pusiste a Bella y a Celeste en depósitos de petróleo".

Minutos antes, Frank Rzucek no pudo hacer otra cosa que llorar. Según desvelan los medios locales, se inclinó hacia delante en un banco de la corte y sollozó cuando un fiscal detalló las horribles maneras en que su hija embarazada y sus dos nietas fueron asesinadas por Christopher Watts, el esposo y padre en quien las víctimas amaban y confiaban.

Su pequeña de 4 años se defendió de su padre

Los detalles de las muertes no dejan de ser espantosos y más la historia de Bella, de 4 años, que se mordió la lengua mientras se defendía de su propio padre que la ahogaba hasta morir. Después, los detalles de cómo su cuerpo era arrastrado a través de una pequeña escotilla en un tanque de aceite fueron demasiado para todos.

Christopher Watts, que se había declarado culpable de asesinar a su esposa embarazada y a sus dos hijas de tres y cuatro años, fue sentenciado por el juez de la Corte de Distrito Marcelo Kopcow a condenas de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional y más de medio siglo de prisión por cargos adicionales en una corte de Denver.

Su esposa intentaba salvar su matrimonio

Durante el juicio se ha desvelado que la esposa, Shanann, hizo todo lo posible por salvar su matrimonio, le enviaba mensajes de texto y le dio libros de autoterapia para evitar la separación. Uno de esos libros fue encontrado por la policía en la basura, de acuerdo con el fiscal. La abogada de Watts habló a su nombre y dijo que él había pedido decir que lo sentía mucho.

Otra de las grandes damnificadas del caso ha sido la madre del condenado, Cindy Watts, que confiesa que nunca iba a ser capaz de entender lo que había ocurrido ni por qué su hijo había sido capaz de hacer tamaña monstruosidad. El padre, Ronnie Watts, dejó claro que seguía queriendo a su hijo.

Una tragedia que comenzó el 13 de agosto

La historia de este drama comenzaba el 13 de agosto cuando Chris, a sus 33 años, fue capaz de conmocionar a EEUU entero con el relato angustiado ante las cámaras de la desaparición de su familia al completo. Shanann, Bella, Celeste, volver a casa, decía consternado. Fueron 48 horas de imágenes entrañables de una familia feliz. Pero desde el primer momento para las autoridades él fue el primer sospechoso.

Chris fue detenido la noche del 15 de agosto. En un primer momento, dio una versión rocambolesca sobre lo que había ocurrido. Confesó haber matado a su esposa tras verla estrangular a una de sus hijas. Justificó esta atrocidad de la madre con un dato: acababa de decirla que quería el divorcio. Después se supo que había enterrado el cadáver de Shannan en una tumba poco profunda en los terrenos de la compañía petrolera donde trabajaba, y lanzado los cuerpos de las niñas en un tanque de combustible.

Watts tenía una relación extramatrimonial de menos de dos meses con una compañera de trabajo, Nichol Kessinger, que la mañana del mismo 15 de agosto se presentó anate la policía y fue entrevistada por agentes del FBI. "Watts es un mentiroso empedernido”" les dijo Kessinger a los investigadores, según desvela el Denver Post. Cuando se conocieron en junio, según ella, le aseguró que ya estaba en trámites finales de divorcio y que buscaba un apartamento para independizarse.

El 6 de noviembre, en un acuerdo con los fiscales, Watts se declaró culpable de nueve cargos: cinco de homicidio en primer grado, uno de terminación ilegal de embarazo, y tres de manipulación de un cadáver. Con ese acuerdo evitó ser condenado a muerte. A eso ayudó la campaña de sus suegros. Dicen los padres del monstruo que le han perdonado. El juez del caso cree que nunca se enfrentó a nada igual. "Podía haberse separado, pero matar a toda su familia, ¿por qué?". El acusado nunca quiso hablar. Solo una lágrima cayó de su mejilla. El monstruo fue por un momento humano.