Un video muestra a científicos de Wuhan recolectando muestras en cuevas de murciélagos

  • Los científicos negaron a la OMS que hubiesen estudiado coronavirus u otros virus de murciélagos antes de la pandemia

  • Tian Junhua, investigador de los CDC, afirma que los murciélagos son ricos en varios virus en su interior

  • En los últimos 46 años, al menos cuatro epidemias se han rastreado en murciélagos de África y Asia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) llevó a cabo en enero y durante un mes una investigación sobre los orígenes del covid-19. En ese momento, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Wuhan aseguró al equipo de expertos que no había almacenado ni estudiado coronavirus u otros virus de murciélagos antes de la pandemia.

Una afirmación que arroja muchas dudas después de un video publicado por los medios estatales chinos. El documental de siete minutos, emitido el 10 de diciembre de 2019, muestra al personal de los CDC de Wuhan recolectando muestras de virus de murciélagos de herradura y pipistrelle en cuevas de la provincia china de Hubei.

"Entre todas las criaturas conocidas, los murciélagos son ricos en varios virus en su interior. Puedes encontrar la mayoría de los virus responsables de enfermedades humanas como la rabia, el SARS y el ébola", asegura en el video Tian Junhua, investigador de los CDC. Además, explica que "es mientras descubrimos nuevos virus que estamos en mayor riesgo de infección".

En los últimos 46 años, al menos cuatro epidemias se han rastreado en murciélagos de África y Asia, por lo que los investigadores de enfermedades infecciosas los estudian. En el video, Tian dice que ese trabajo es necesario para "sentar una base firme para la fabricación de vacunas".

Pero ahora, a medida que un mayor número de políticos y líderes de salud pública piden más investigación sobre la posibilidad de que el coronavirus se filtrase desde un laboratorio, las imágenes chinas centran el protagonismo. Aunque no especifica cuándo se filmó, el video indica que científicos de los CDC de Wuhan estaban investigando en cuevas de murciélagos antes de la pandemia, contrariamente a lo que manifestaron a la OMS.

Los CDC de Wuhan tampoco han sido transparentes sobre los hallazgos. Desde la publicación del video, la agencia no ha revelado qué virus encontró el equipo de Tian (si los hay), si esos virus están relacionados con el covid-19 o dónde están ahora esas muestras de virus.

Tian no ha hablado públicamente sobre su investigación del virus desde que comenzó la pandemia, según el Washington Post. Sin embargo, fue coautor de un estudio en febrero de 2020 que sugirió que el código genético del coronavirus era una coincidencia cercana a otros virus encontrados en murciélagos.

Dos laboratorios de Wuhan se encuentran en el punto de mira

El equipo de la OMS, al final, no pudo decir nada de una manera definitiva al mundo. Lo más probable, señalaron, es que el virus saltara de un murciélago a un huésped animal intermediario y luego a las personas en una granja de vida silvestre. Pero los investigadores no pudieron probarlo porque no se les dio acceso a muestras de animales de las granjas en cuestión, ni del mercado húmedo vinculado a muchos de los primeros casos de coronavirus en Wuhan.

La investigación determinó que era "extremadamente improbable" que el virus se filtrara de un laboratorio de Wuhan, ya que no encontraron evidencia de que ningún laboratorio de la ciudad -incluidos los CDC- estuviera almacenando virus estrechamente relacionados con el que causa covid-19.

La mayoría de los defensores de la teoría de la fuga de laboratorio tienden a centrarse no en los CDC de Wuhan, sino en el Instituto de Virología de Wuhan (WIV), un laboratorio que realizó investigaciones sobre el coronavirus antes de la pandemia. Tres empleados del WIV fueron hospitalizados con síntomas similares al covid-19 en el otoño de 2019, según un informe de Inteligencia estadounidense obtenido por el Wall Street Journal. Es plausible, sin embargo, que el coronavirus ya hubiera comenzado a propagarse en Wuhan para entonces.

Los CDC de Wuhan, por otra parte, encabezaron la respuesta inicial de la ciudad al coronavirus; tiene laboratorios que estudian el SIDA y la influenza.

Aún así, algunos investigadores sugieren que los CDC de Wuhan merecen una mayor credibilidad porque los expertos de la OMS pasaron solo unas horas en cada laboratorio de la ciudad. Eso no es tiempo suficiente para llevar a cabo una auditoría completa de una instalación o verificar los virus que se almacenan allí.

El equipo de la OMS, sin embargo, mostró su satisfacción con el protocolo de seguridad de los CDC de Wuhan. La agencia dijo a los investigadores que ninguno de sus empleados se había enfermado en los meses anteriores a diciembre de 2019 o había dado positivo por anticuerpos contra el coronavirus. Sin embargo, según los dirigentes de la OMS, los investigadores tenían dificultades para acceder a los datos brutos para corroborar esas afirmaciones.

En el video chino, Tian y sus colegas se muestran con trajes de protección, gafas, guantes y máscaras. Explica el motivo: "Si nuestra piel está expuesta, puede entrar fácilmente en contacto con excrementos de murciélagos y materia contaminada, lo que significa que esto es bastante riesgo".

No hay indicios de que Tian o sus investigadores se enfermaran después del trabajo representado en el video. Según el Washington Post, Tian le dijo a un medio de noticias local en 2017 que había recibido mala sangre en su piel varias veces y una vez tuvo que ponerse en cuarentena después de ser salpicado con orina de murciélago.

A pesar de las preguntas que se arremolinan sobre las posibles conexiones entre los laboratorios chinos y el origen de la pandemia, hay que destacar que otras personas -como agricultores, mineros y turistas- exploran a menudo cuevas sin equipo de protección y tienen más probabilidades de exponerse a los virus de los murciélagos que los científicos con experiencia en el laboratorio.

Peter Daszek, un ecólogo de enfermedades de EcoHealth Alliance que fue miembro del equipo de investigación de la OMS, aseguró en abril de 2020 que "de 1 a 7 millones de personas" están expuestas a virus zoonóticos en el sudeste asiático cada año.