Detenida Paula, la jefa de una "empresa de servicios" al narco y sus dos hijos: trataba de huir de Madrid con un millón de euros
Los miembros del grupo criminal se movían en varios vehículos alquilados a nombre de terceros con coches que vigilaban
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Una mujer, de unos 40 años, ha sido detenida cuando intentaba huir de España con un millón de euros en bolsas de supermercado. Paula, era la líder de una organización criminal desmantelada por la Policía que operaba como una red logística contratada por narcotraficantes para recoger, transportar, almacenar y entregar la droga a sus clientes. Entre los 11 detenidos está su pareja y dos de los hijos de la cabecilla.
Paula, con doble nacionalidad, colombiana y española, fue detenida en la capital el pasado 13 de febrero después de casi dos años de pesquisas, de la UDYCO Central y de la Brigada antidroga de la Jefatura Superior de Madrid. El desmantelamiento de la red supone un importante golpe a una estructura criminal que funcionaba como "prestador de servicios" del narco.
Además de Paula, fueron detenidos en una nave de Alcobendas (Madrid) y en una gasolinera, otros 11 integrantes del grupo, colombianos en su mayoría y algún holandés. Entre los arrestados estaba Gilbert, pareja de Paula y jefe "operativo" de la organización, según los investigadores; también dos hijos de la mujer que estaba al frente de toda la red y manejaba la recaudación de dinero y la contabilidad.
El inspector jefe de UDYCO central, Francisco Podio, y el inspector de la brigada de estupefacientes de Madrid, Manuel LLorente, han asegurado este martes que con toda probabilidad ella fue alertada desde la nave de Alcobendas en la que irrumpió el GEO.
Paula, a toda prisa, con lo puesto, sin pasaporte pero con un DNI español, salió el pasado viernes de su domicilio en Madrid en su coche Mercedes de alta gama, con varias bolsas de supermercado que contenían paquetes embolsados con billetes de 100, 20 y sobre todo de 50 euros.
La Policía se incauta 3.400 kilos de cocaína, la mayor incautación en Madrid
La mujer, trató de huir con un total, de poco más de un millón de euros que este martes la Policía ha expuesto dispuestos en bolsas transparentes que tenían escrito la cantidad, entre 30.000 y 50.000 euros cada envoltorio. En algunos paquetes incluso se podía leer algún mensaje como "todo lo que se te ha arrebatado te lo devolveré".
Junto al botín incautado del interior del coche y como resultado de esta operación, 'Tocada Space', los agentes han mostrado en su complejo de Canillas los 2.700 "ladrillos" de cocaína incautados -3.400 kilos-; armas de fuego simuladas y subfusiles con cargadores, dos armas de guerra, además de una placa Starlink que dotaba a la organización de tecnología satelital para comunicarse con precisión.
Entre los efectos intervenidos, varias furgonetas y vehículos de alquiler que la organización había adecuado de forma muy sofisticada y con un mecanismo electrónico para ocultar armas y droga.
Una operación contra el narco de casi dos años de vigilancia
La investigación comenzó hace alrededor de dos años cuando agentes de la Jefatura de Madrid que sospechaban que la organización en un momento paralizó su actividad. En julio pasado, sin embargo, a través de los canales de colaboración con Suecia, Polonia y Portugal a raíz de una aprehensión en un camión procedente de España, se intensificó y se localizó el punto de carga de la droga en una nave industrial ubicada en la localidad de Alcobendas.
Los agentes destacan el minucioso trabajo de vigilancias y seguimientos discretos hasta identificar a toda la infraestructura logística al servicio de entramados internacionales dedicadas al narcotráfico
Una vez contratados, los investigados se desplazaban al sur de España para recoger la mercancía y regresaban a Madrid, donde contaba con las naves en las que, bajo la apariencia legal de actividad industrial, almacenaban la sustancia y la manipulaban para dividirla.
El pasado día 13, los investigadores detectaron que la organización podría estar preparando un nuevo transporte. Tras un intenso dispositivo de vigilancia comprobaron cómo repetían el mismo patrón: alquiler de vehículos, desplazamiento al sur peninsular -en esta ocasión a una zona próxima a San Juan del Puerto (Huelva)- y regreso a Madrid tras alojarse varios días en los alrededores de Sevilla. La Policía entró en las naves cuando la droga estaba descargada.
Ahora, los agentes ya tienen en marcha una nueva fase en la investigación para determinar tanto el 'modus operandi' del blanqueo de sus ganancias como descubrir quién suministraba la droga la sur de la Península y quiénes eran los destinatarios de la misma. La Policía sospecha que la partida intervenida tenía como destino final Holanda y no descartan que todo el cargamento, las más de 3 toneladas fueran a parar allí.