Investigan si se maquillaron las listas del espera del Ramón y Cajal y Ayuso lo califica de bulo

Un médico denuncia una supuesta manipulación de listas de espera en el hospital Ramón y Cajal de Madrid.
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Se vuelve a cuestionar la politización de la sanidad y las listas de espera. Esta vez, un médico denuncia una supuesta manipulación en el hospital Ramón y Cajal de Madrid. La presidenta Ayuso habla de bulos y desde la Consejería lo han desmentido también, pero se tendrán que investigar los correos de los Jefes de servicio que han salido a la luz.
"Si cambiamos el término "preferente" por "normal" se pasa de 90 a 180 días de espera para la intervención". Esta rebaja del nivel de prioridad se realizó en 57 pacientes (entre el 28 de febrero y el 14 de marzo de 2025), y fue denunciada de manera interna por varios médicos, entre ellos, el cirujano Luis Alberto Martos, a quien ayer, sin embargo, señalaba la consejera de Sanidad, Fátima Matute: "El mismo denunciante es quien manipuló las listas de espera". Para trabajar menos dijo.
Pero en los documentos que el cirujano ha aportado al diario El País, estos cambios están indicados, ordenados y firmados por dos jefes de servicio, los mismos que son premiados si se cumplen las metas de productividad. Mónica García, ministra de Sanidad, no ha dudado en entrar en la polémica. "Ya sabemos qué ocurre con los profesionales que denuncian las malas prácticas de la Consejería de Sanidad".
Ayuso, por su parte, ha señalado la noticia como el bulo de la semana manipulado por un señor la que se le conoce por reventar un coche y tiene expedientes disciplinarios abiertos. Cierto que fue acusado de reventar un coche, aunque fue absuelo y el expediene abierto es por esta denuncia.
Ante estas afirmaciones, el cirujano, Luis Alberto Martos, ha declarado "que es una verguenza que se desvíe la atención sobre mí para esconder la realidad. Que yo no soy el protagonista de esto, yo soy el mensajero, el denunciante.
También ha aportado emails en los que los jefes de servicio admiten las manipulaciones, alegando, sin complejos, los compromisos con la Consejería. Y llegando a pedir directamente: evitad en la medidad de lo posible anotarlos como preferentes. Esto, sin importar la gravedad de su situación.
