Animales

Rescatan a un gato que pasó cuatro días subido a un árbol en Moaña, Pontevedra: "Seguro que alguien lo estaba echando de menos"

Así lograron poner a salvo al gato los trabajadores de la empresa de Arboricultura Gaia. CEDIDO
  • La vecina de Moaña que lo encontró pidió ayuda a la Policía Local y Bomberos pero nadie se hizo cargo del rescate

  • Javier acudió con sus compañeros para intentar rescatarlo después de cuatro días atrapado

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Moaña, PontevedraOlga García, una vecina de Moaña, descubrió el pasado viernes que un gato se había subido a un árbol de gran altura, justo al lado de su casa en la parroquia de A Fraga. Olga no sabía de quien era el gato o si tenía dueño, pero las horas pasaban y el gato no bajaba, ni tampoco pudieron acceder hasta él, aunque lo intentaron con una escalera, pero el gato escalaba más arriba. 

Olga contactó entonces con la Policía Local, Bomberos y Seprona pero nadie le dio una respuesta clara, ni se hizo cargo del rescate, así que finalmente y a través de una amiga contactaron este pasado martes con la empresa de poda y tala en altura Arboricultura Gaia, que tiene su sede en Cuntis. El animal llevaba cuatro días encaramado a la copa del roble, de unos nueve metros de altura. 

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“Estábamos en Vigo, al otro lado de la ría, terminando un trabajo, nos llamaron para pedírnoslo, lo hablé con los compañeros y allá fuimos”, explica Javier Macías, responsable de la empresa. 

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La empresa de Javier lleva 20 años dedicándose a trabajos en altura

Desde 2006 se dedican a trabajos en altura, podas, y en estos años han rescatado loros, gatos y otros animales, y hasta drones, pero reconoce que hacía tiempo que no tenían un caso así, porque normalmente son las administraciones las que se encargan “Lo había intentado todo, y llamaron a todo el mundo, pero nadie se hizo cargo”, lamenta Javier. 

Así que, su equipo de “escaladores” montó un plan de rescate alrededor del árbol. Pusieron una lona “porque sabíamos que, si subíamos, el gato saltaría” y querían intentar amortiguar la caída.   El gato llevaba cuatro días en lo alto del árbol, atrapado sin comer, y sin apenas moverse. “El pobre pasó varias noches ahí arriba, bajo la lluvia”, recuerdan. 

Uno de los trabajadores ascendió hasta lo alto del roble, ayudado de un arnés, y cortó una de las ramas, para intentar acceder al animal, pero este subió hasta la copa del árbol. Minutos después, finalmente “el gato saltó desde lo alto, y salió como un cohete hacia el monte”, recuerda Javier, que cuenta que el animal, asustado pasó por su lado lanzado. “Yo tengo gatos, y sabía por lo que estaban pasando, no se sabe de quien era el gato, pero seguro que alguien lo estaba echando de menos estos días”, explica Javier.  

Hacemos cosas mucho más complicadas, retiramos ramas, árboles caídos sobre el tendido eléctrico, cómo no íbamos ayudar en esto”, añade el responsable de la empresa, que de manera altruista asumió el rescate del animal, del que nada se sabe desde su escapada a toda velocidad.