La suerte de Morante de la Puebla fue que Octavio Mulet, experto en cirugía perianal, estuviera en la Maestranza

Morante de la Puebla tuvo suerte
Morante de la Puebla tuvo la suerte contar con Octavio Mulet en su cogida en La Maestranza de Sevilla. Europa Press
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Morante de la Puebla dejó en silencio a la Maestranza con su terrible cogida. El maestro del toreo sufrió una cornada, la más dolorosa de su carrera, en el "margen anal posterior con trayectoria de unos 10 cm, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 cm", según el parte médico. Pudo costarle cara, pero tuvo duende, tuvo suerte dentro del infortunio.

El jefe del equipo médico de la plaza de la Maestranza, el doctor Octavio Mulet, es un destacado cirujano general y coloproctólogo (experto en cirugía perianal o perineal) justo lo que necesitaba una cornada grave, que no se suele tratar de forma directa en una enfermería de plaza y que requiere un tratamiento hospitalario. Estuvo en las manos más sabias en el momento más crítico.

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Esta suerte la ha destacado Enrique Crespo, secretario general de la Sociedad Española de Cirugía Taurina (SECT), que es cirujano, además, de varias plazas en la Comunidad de Madrid, como Colmenar Viejo y Aranjuez, y de Zamora y Huesca en el diario El Mundo, donde ha desvelado que, de hecho, en el curso de cirugía taurina que se da anualmente en Las Ventas, la clase de lecciones perianales las da Mulet.

Todo un experto que, además de tener todos los medios precisos que tiene La Maestranza, contaba con el conocimiento para esa intervención. "En ese sitio tan complejo debe intervenir no ya un cirujano general, sino un especialista en cirugía anorrectal", relata Crespo. Pero Morante, esta vez, tenía al gran experto a su lado, el ángel de la guarda más necesario.

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“Ha sido una cornada, más que de una gravedad inmediata, ha tenido lesiones complejas. Es la zona anal, del recto. Ha habido que hacer una reparación de esfínteres, lo que hace de la intervención una cirugía más compleja que inmediata”, reflejaba el cirujano responsable Octavio Mulet en el parte médico acerca de lo ocurrido.

Todo cambió tras la muerte de Paquirri

En la memoria de todo el universo taurino permanece en la retina la muerte de Paquirri, donde la falta de medios, determinante para su final, fue un punto de inflexión enorme. "Cambió un poquito la historia de las enfermerías", detalla Crespo en su entrevista con El Mundo. Y no le falta razón. Ese día se perdió una leyenda del toreo, pero se salvaron muchas vidas de toreros después gracias a lo que la dura realidad demostró. Equipar adecuadamente a las enfermerías de las plazas es vital.  

El Real Decreto 1649/1997, de 31 de octubre, estableció nuevos protocolos de actuación, enfermerías con equipo médico suficiente y quirófano en los ruedos importantes, UVI móvil y la presencia de médico cirujano, ayudante y anestesista.

Los servicios médico-quirúrgicos permanentes deberán estar ubicados dentro del recinto de la plaza de forma estable y fija, y con acceso directo al exterior de la plaza para ulteriores traslados a centros hospitalarios. Deberán disponer como mínimo de sala de reconocimiento y curas, sala de esterilización y lavado, quirófano, sala de recuperación y adaptación al medio y un cuarto de aseo, con conexión directa de todas las estancias o salas.

Todos los servicios médico-quirúrgicos dispondrán del mobiliario necesario como una mesa quirúrgica que permita realizar cualquier tipo de intervención de urgencia, una lámpara cenital quirúrgica de buena iluminación conectada al sistema autónomo de alimentación eléctrica, tres mesas auxiliares, junto con una mesa para instrumental suficientemente amplia, una mesa independiente para instalación del equipo de anestesia y un soporte para goteo, una vitrina o similar para almacenamiento de material limpio y un contenedor para material sucio.

Todos los servicios médico-quirúrgicos dispondrán de un aparato de anestesia para gases, con botellas de estos gases y vaporizadores, que posibilite cualquier tipo de intervención quirúrgica de urgencia. También un aparato de reanimación tipo ambú, laringoscopio con paletas de diferentes tamaños, tubos orotraqueales, equipos y sistemas de material fungible para soporte de ventilación, un aparato de registro de actividad cardíaca y desfibrilador, un aspirador eléctrico, un frigorífico o nevera portátil adecuados para conservación a baja temperatura del material que lo precise y un fonendoscopio y esfigmomanómetro.

No deben falta tampoco sábanas, paños, compresas, gasas, batas, guantes, etc., todo ello estéril, material fungible, medicamentos y sueros, plasma y expansores de la volemia, así como unidades de sangre e instrumental quirúrgico estéril.