El diestro toreó en la jornada inaugural de la Feria de Abril de Sevilla, donde sufrió una grave cornada de 10 cm de profundidad
La cogida a Morante de la Puebla en la Feria de Sevilla, con “lesiones complejas” que han requerido más de dos horas de operación
Morante de la Puebla era el cabeza de cartel de la jornada inaugural de la Feria de Abril de Sevilla, donde toreó en las horas previas de la celebración de la tradicional cena del Pescaíto. La plaza de toros estaba abarrotada cuando el torero sufrió una gravísima cornada en la zona del glúteo izquierdo que, según informó Europa Press, dejó a todo el público "sin respiración".
Tendido en el albero, el diestro intentó taparse la herida sangrante con la mano. Según el parte médico, firmado por el doctor Octavio Mulet, cirujano jefe de la enfermería de la plaza de la Maestranza, la cornada tenía una profundidad de unos 10 centímetros, por lo que Morante presentó de inicio "lesiones complejas" y fue intervenido allí mismo de urgencia antes de ser trasladado al hospital.

Morante de la Puebla sufrió una cornada de 10 cm
El expediente del torero, que también ha sido publicado por EP, da cuenta de la gravedad de la cogida: "Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 cm, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 cm. Lavado de herida y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal. Pronóstico: muy grave, le impide continuar la lidia, siendo hospitalizado", dice el informe publicado.
Tras esta primera intervención, el torero fue trasladado al hospital, donde se encuentra estable dentro de la gravedad. Su público le vio por última vez cuando le sacaron en camilla de la plaza y él mismo intentó, como pudo, saludar a la gente que se encontraba en las gradas.


