Enfermedades

Riesgo de 'Vibrio', la 'bacteria carnívora', en las playas de España: casos detectados en costas y pescados

Foto de archivo de bañistas en una playa gallega
Foto de archivo de bañistas en una playa gallega. Adrián Irago / Europa Press
Compartir

Los veranos son cada vez más cálidos. De hecho, los días 22 y 23 de junio de este año fueron los más calurosos registrados en este mes desde que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) comenzó a recopilar datos en 1950.

Este aumento de las temperaturas, vinculado al cambio climático, también está afectando a los mares. Una de sus consecuencias es la proliferación de determinadas bacterias, entre ellas las del género Vibrio, cuya presencia preocupa desde hace años a organismos internacionales y expertos en salud pública.

PUEDE INTERESARTE

Conocidas popularmente como 'bacterias carnívoras' por las graves infecciones que algunas especies pueden causar cuando entran en contacto con heridas abiertas, estas bacterias son habituales en aguas costeras salobres (mezcla de agua dulce y salada). Su proliferación se ve favorecida por temperaturas elevadas y bajos niveles de salinidad, unas condiciones cada vez más frecuentes en determinadas zonas de Europa.

Entre las especies con mayor relevancia sanitaria destacan Vibrio vulnificus, Vibrio parahaemolyticus, Vibrio spp. y determinadas variantes de Vibrio cholerae. Algunas han sido identificadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) como peligros biológicos con potencial para convertirse en amenazas emergentes en Europa en los próximos años.

PUEDE INTERESARTE

¿Cómo se contagia Vibrio?

La principal vía de transmisión es el consumo de pescado o marisco crudo o poco cocinado, especialmente ostras. También puede producirse una infección cuando una herida abierta entra en contacto con agua contaminada.

En el caso de Vibrio cholerae, los serogrupos O1 y O139, así como las cepas portadoras del gen que codifica la toxina del cólera, son los que presentan un mayor riesgo para el consumidor a través de alimentos pesqueros contaminados.

Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), los síntomas dependen de la vía de infección. Cuando el contagio se produce por alimentos contaminados, suelen aparecer en las primeras 24 horas dolor abdominal, diarrea acuosa, náuseas, vómitos, fiebre y escalofríos. En la mayoría de los casos, los síntomas duran unos tres días y la recuperación se produce sin necesidad de tratamiento específico.

Cuando la bacteria entra a través de una herida, puede provocar enrojecimiento, hinchazón y dolor en la zona afectada. Sin tratamiento, algunas infecciones pueden derivar en complicaciones graves.

Las personas con mayor riesgo de desarrollar cuadros severos son aquellas con enfermedades hepáticas, cáncer, diabetes, infección por VIH o talasemia. También quienes reciben tratamientos inmunosupresores, tienen el sistema inmunitario debilitado o se han sometido recientemente a una cirugía gástrica.

¿Existe riesgo en España?

Según el ECDC, las bacterias del género Vibrio se detectan con frecuencia durante el verano en el mar Báltico, donde la baja salinidad crea unas condiciones especialmente favorables para su crecimiento. También se han identificado en el mar del Norte y en diversas zonas de baño cerradas o estuarios europeos. Los expertos prevén que su distribución continúe ampliándose a medida que aumente la temperatura del mar.

En España, la presencia de Vibrio vulnificus se detectó por primera vez en la década de los noventa como patógeno de anguilas y en aguas de la costa mediterránea. Aunque los primeros estudios apuntaban a una baja prevalencia en el agua y en moluscos bivalvos, investigaciones posteriores demostraron que estas bacterias eran habituales tanto en aguas costeras y moluscos del Mediterráneo como en el mar Cantábrico.

Además, en algunas especies de Vibrio se observa con mayor frecuencia resistencia a los antimicrobianos de último recurso. Este mismo año, 2026, se conocieron los resultados de una investigación con participación de la Universidad de La Laguna (ULL) que detectó bacterias resistentes a antibióticos de última línea —carbapenémicos — y otros patógenos emergentes en aguas residuales regeneradas utilizadas para riego agrícola en Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife. Entre los microorganismos identificados figuraba Vibrio cholerae.

En cuanto a casos registrados de brotes por consumo de pescado contaminados, en Galicia se han registrado tres brotes destacados asociados a especies de Vibrio durante las últimas dos décadas. El primero tuvo lugar en 1999 y afectó a 64 personas tras el consumo de ostras crudas; otro se produjo en 2004, con 80 casos; y un tercero se registró en 2012, cuando cerca de un centenar de personas resultaron afectadas tras consumir gambas contaminadas.

El riesgo también puede proceder de productos pesqueros importados. Hace dos años, el Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) evaluó el riesgo asociado a Vibrio cholerae en langostinos y otros productos de la pesca congelados importados, tanto crudos como cocinados listos para el consumo. Su conclusión fue que el riesgo para la población española es bajo.