El boom del magnesio, a examen por un experto: "No debería usarse de forma indiscriminada entre la población general"
Andrés Jiménez Sánchez, vocal del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) da a conocer los beneficios y riesgos de esta sustancia
Odile Fernández, médico: "El magnesio se ha puesto de moda, pero en este caso la moda tiene bastante base científica"
El magnesio está de moda: se puede encontrar en cápsulas, pastillas, polvos, etc. Se puede comprar en tiendas de deporte, de suplementos y comercios online sin receta médica y se le atribuyen propiedades "reconstituyentes" y enfocadas a deportistas.
¿Para quién está indicado el magnesio? ¿Se puede tomar si hacemos mucho deporte? ¿Qué ocurre si tomamos magnesio de forma descontrolada? Estas son algunas de las cuestiones que Andrés Jiménez Sánchez, experto de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, lo explica en la web de 'Informativos Telecinco'.
Magnesio y deporte
Jiménez Sánchez explica que "sólo estaría justificado en deportes de ultra-resistencia (ultramaratón, ironman) donde la gran cantidad de pérdidas por sudoración profusa, debido a la larga duración del ejercicio, podría ser difícil de compensar exclusivamente con dieta".
Aún con esta situación de base, también añade que el magnesio "no ha demostrado de forma robusta ser capaz de prevenir calambres musculares por ejercicio físico en personas con niveles normales de magnesio".
Si practicamos deporte dentro de unos niveles en los que no participemos en pruebas como las antes mencionadas, "no debería usarse de forma indiscriminada en población general que hace actividad física".
Tomar magnesio a través de la mejora dietética
En la otra cara de la moneda de la ingesta de magnesio en la dieta, el experto incide en la mejora de la dieta y no en una mayor ingesta de magnesio con suplementos: "Dado que las personas con un patrón de dieta occidentalizado pueden tener una ingesta insuficiente de magnesio, es más interesante mejorar los hábitos dietéticos: potenciar el consumo de frutos secos como almendras, anacardos y nueces, semillas de lino, calabaza, y chía, legumbres (alubias, quinoa, lentejas), espinacas y col rizada".
Enfatiza que estos son ricos en magnesio de forma natural y que la mejor forma de tomarlos para que la absorción sea más óptima es "tostado, triturado, remojo o cocción".
Los casos clínicos en los que está justificado el magnesio
Además del deporte y de la dieta, los casos clínicos son también escenario donde el magnesio está presente, aunque no deberían consumirse de forma indiscriminada.
Así pues, Jiménez explica que la toma de magnesio "en entornos clínicos está exclusivamente justificada en las siguientes situaciones".
Los laxantes osmóticos "para reducir la consistencia de las heces", a modo de tratamiento de déficit corporal de magnesio y como prevención de la migraña con o sin aura, explica el experto que son los casos clínicos en los que sí se utiliza magnesio. Ahora bien, dentro de estas situaciones, hay ciertos agravantes que las provocan, sobre todo, de cara al déficit.
Los síndromes de malabsorción --como la enfermedad de Crohn o celiaquía, entre otras--, diabetes mellitus tipo 2, el uso crónico de diuréticos o el consumo perjudicial de etanol --debido a un elevado consumo de alcohol-- son algunas de las causas que el experto pone encima de la mesa, y que son relativas a tener niveles bajos de magnesio.
Cuándo es seguro el magnesio
"El magnesio es una sustancia segura, siempre y cuando no exista un deterioro de la función renal --dado que su excreción es mayoritariamente renal-- y no se superen las dosis recomendadas", explica.
"El límite superior tolerable actualmente establecido por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) de 250 mg/día y del Institute of Medicine (IOM) estadounidense de 350 mg/día". Añade. No por la toxicidad como tal, sino "para evitar diarrea osmótica por magnesio, la cual no es inocua". Deshidratación o insuficiencia renal aguda son algunos de los riesgos derivados, de acuerdo con el experto.
El doctor concluye con la siguiente cuestión: ¿Qué pasa si tomamos magnesio sin control? "Pueden aparecer diarreas osmóticas, interacciones farmacológicas --con determinados antibióticos se reduce su absorción oral-- e hipermagnesemia severa".
Este último aspecto, explica que puede evolucionar, en los peores casos en "bloqueo auriculoventricular y parada cardíaca".