Un pederasta reincidente abusa sexualmente de sus nietas menores en Málaga al salir de prisión

Un hombre ha sido condenado por abusar sexualmente de sus nietas, de ocho y 12 años. Lo hizo tras quedar en libertad por otra condena de abusos sexuales a menores cuando años atrás regentaba una tienda de golosinas en Málaga.

La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado al hombre de 75 años a 11 años y cinco meses de cárcel por dos delitos continuados de abuso sexual y contra la indemnidad sexual sobre menores de trece años.

Una condena previa en 2008 por abusar de otras menores

El hombre ya fue condenado en 2008 por abusos sexuales a siete menores cometidos en la tienda de golosinas que regentaba en Málaga. Tras quedar en libertad, su familia, que siempre creyó en su inocencia, le apoyó.

Como cualquiera abuelo retomó la relación con sus nietas, menores de edad, de 8 y 12 años y primas entre ellas. Según ha considerado probado la Audiencia de Málaga en una sentencia a la que ha tenido acceso el diario Hoy, el hombre empezó abusando de la menor de las niñas en la piscina de su casa. Durante dos años se inventó juegos en el agua para realizar tocamientos a la menor hasta que esta le dijo a su madre que no quería volver.

Juegos en la piscina y masajes deportivos

La niña solo dijo que no le gustaban los juegos con el abuelo, que si siguió viendo a la otra nieta entre 2021 y 2015. A ella le daba masajes, con la excusa de que practicaba deporte, y satisfacer así sus asquerosas intensiones sexuales.

En 2020 la todavía menor se enteró de que su abuelo había estado en prisión por abusos sexuales a otras niñas y decidió contar lo que había hecho con ella. Al conocer los abusos sexuales de la mayor, la otra nieta, prima de esta, relató los abusos sexuales en la piscina años atrás.

Las madres de las menores e hijas del condenado lo denunciaron. Ahora la justicia, ha aplicado la concurrencia agravante de reincidencia, ya que el hombre de 75 años había estado en la cárcel por el mismo delito de abusos sexuales a menores. Además, con sus nietas, como se señala la resolución, el abuelo actuó con prevalimiento de su ascendencia familiar.

Además de ingresar en prisión, tiene una prohibición de aproximarse a menos de 500 metros y comunicarse con las niñas durante un periodo de nueve años. Los magistrados también le han impuesto nueve años de libertad vigilada.

Los abusos provocaron en la nieta de menor edad ataques de pánico y temores nocturnos y necesitó tratamiento psicológico. De ahí que los jueces hayan decidido que tendrá que indemnizar a la perjudicada en la cantidad de 6.000 euros.