El efecto “irreal” del cambio horario en el consumo energético: “En realidad se hace porque nos sienta mejor”

Según el IDAE, los tiempos han cambiado y que existen mecanismos más relevantes para lograr ahorros energéticos que el cambio de hora
"Para bajar el consumo energético lo que realmente hay que hacer es concienciar a la población y hacer un buen uso de la luz y la calefacción", dicen los expertos
Los países mediterráneos, que son los que más horas de sol tienen, son los que deberían marcar la pauta
MadridComo cada último fin de semana de octubre, este sábado 29, cambia la hora. Los relojes se atrasan una hora para volver al horario de invierno (a las 3:00 serán las 2:00 horas). Este cambio de hora tiene como objetivo aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo energético en iluminación, pero ¿realmente esto sirve para ahorrar en tu factura de la luz? ¿esta medida supone, de verdad, un ahorro energético?
Los expertos consultados por NIUS aseguran que conseguir el ahorro energético tras el cambio de hora "es muy discutible y si se produce, es mínimo", e inciden en que depende más de la climatología y la posición demográfica de cada lugar.
Ahorros marginales
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), explica a NIUS, que no se han realizado estudios, relacionados con el cambio de hora en los últimos años. El informe más actual lo elaboró la Comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo en 2018 y señala que, aunque los cambios estacionales de hora pueden producir ahorros, estos son marginales, y que no hay certeza de que los beneficios se obtengan en todos los estados miembro. También indica que, aunque puede haber ahorros de energía en iluminación, no es tan evidente que ocurra lo mismo con la calefacción, que podría incluso aumentar su consumo.
En España, no existen informes actualizados que permitan asegurar que el cambio de hora lleve asociados ahorros energéticos. Los últimos datos son de 2015 y exponían que el cambio de hora permite reducir en un 5% el consumo eléctrico en luz, lo que equivale a 300 millones de euros al año, entre viviendas y empresas. Eso supondría que cada hogar se ahorra una media de seis euros al año.
"En ningún caso se ha analizado el impacto del cambio de hora en un contexto como el actual. Los tiempos han cambiado y existen mecanismos más relevantes para lograr ahorros energéticos. Las nuevas exigencias de eficiencia energética en iluminación, en los sistemas de climatización y en los propios edificios, así como la progresiva introducción del autoconsumo, alteran significativamente los análisis que originalmente se utilizaban para calcular estos datos", dicen desde IDAE.
Mejor, el cambio de hora de octubre
Cesar Martín Izquierdo, presidente de ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles asegura a nivel energético hay estudios que indican que el ahorro del cambio de horario no es muy sustancial y depende más de la climatología y la posición demográfica, tanto de la ciudad como del país. No es lo mismo vivir en Baleares que Galicia, o España que en Finlandia. Además, la Unión Europea ya reconoció que el cambio de hora no tenía impacto económico, ni ahorro energético, y además influía negativamente en nuestra salud.
Martín Izquierdo se moja y explica que el horario que se debe mantener durante todo el año es el de octubre, el que vamos a cambiar este sábado, porque el consenso a todos los niveles es el más beneficioso para la salud, que mejora el descanso, el rendimiento escolar y la productividad laboral.
Coincide con que que el mejor horario es el de invierno, Antonio Turiel, Investigador Científico del CSIC. "La Comisión Europea lo ha planteado varias veces pero al final ha ido retrasando la decisión. En España el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado que los cambios de huso horario se mantendrán hasta -al menos- el 2026.
Cambiar el huso horario
El Investigador Científico del CSIC cree que mantener el cambio horario no es necesariamente algo positivo. "Está claro que, el cambio horario no se hace por un ahorro energético, el ahorro no es real y además, es muy difícil de medir, la ineficacia para conseguir ahorro energético es algo que lleva bastante tiempo en entredicho por la Eurocámara". Además, afirma que estos cambios tienen consecuencias en la salud de las personas: pueden provocar trastornos del sueño, estrés, depresión, etc.
El experto del CSIC insiste en que cree que deberíamos tener el huso horario que nos corresponde y no ir cambiándolo según la estación. El cambio de hora es una práctica que se realiza en España desde 1974, cuando en la crisis petrolífera los países querían aprovechar más horas de sol y así ahorrar energía. Sin embargo, España se encuentra en un huso horario que no es el que le corresponde (GMT+1), ya que debería regirse por el horario londinense o el de las Islas Canarias (GMT).
No es por ahorro es porque nos sienta mejor
No está tan de acuerdo, José María Martín Olalla, profesor de física en la Universidad de Sevilla y uno de los mayores expertos españoles en el asunto, que asegura que el ahorro energético nunca ha sido sustancial, pero que el cambio de hora es necesario para la población. "Aunque haya unos días de molestia tras el cambio en marzo y en octubre, al final, sin darnos cuenta agradecemos ese cambio. En verano amanece antes y las horas de sol duran hasta casi las 10 de la noche y en invierno adelantamos las horas de sol por la mañana".
"Si no hubiera cambio horario aparecerían problemas que ahora no conocemos. Un cambio de hora es como irse de viaje y estar con jet lag, no lo veo grave", dice el experto. "Yo en Sevilla me despierto a las 7:00 am, a la hora que amanece en verano y en invierno a la 8:45. Llego al trabajo a las 8:30. Durante todo el año sale el sol en el tramo en que me levanto y llego al trabajo. Luego me adapto perfectamente al cambio.
Desde cuando se hace el cambio de hora
Todo esto empezó en la Primera Guerra Mundial (28 de julio de 1914 - 11 de noviembre de 1918). El imperio alemán lo aplicó y le siguió el Reino Unido y Estados Unidos en 1916, pero sólo como medida excepcional. Hasta la generalización del ferrocarril, cada ciudad tenía su propio horario. España modificó la hora ajustándola a la de Greenwich (GMT+0) hasta 1940.
Pero la crisis del petróleo volvió a poner la medida sobre la mesa. Esta vez, para quedarse desde 1974. La CEE lo convirtió en norma común en 1980. "Al principio una de las razones importantes para el cambio de hora, si era el ahorro energético y tenía sentido, pero las circunstancias de antes no son las de ahora. Se entra más pronto a trabajar, hay más luz artificial y el traslado de un sitio a otro es muchísimo más rápido. Desde luego ahora la razón de este cambio no es el ahorro, es una variable pero fundamentalmente se hace porque los humanos nos adaptamos mejor. Igual que cambiamos los zapatos de invierno a verano, el cambio de hora es lo mismo, es mejor para nuestros biorritmos", asegura Martín Olalla.
El experto justifica que el trastorno que causa el cambio horario es mínimo comparado con los problemas que se crearían si no lo hacemos. "A la larga este cambio de octubre nos prepara para enfrentarnos a los meses de invierno y al final lo agradecemos. Y lo mismo pasa en marzo. Creo que esta es la razón por la que se deben mantener los cambios de hora".
Así, dice, el problema de eliminar el cambio de hora es con cual de los dos quedarse. Por eso creo que no se ha dado el paso todavía, a pesar de la Unión Europea lo ha anunciado varias veces. Al mantenerlos, consigues un compromiso para que no ganen los que prefieren uno u otro, sino que nos afecta y nos beneficia a todos. Si no, habría que elegir entre que amanezca en verano a las cinco de la mañana en Baleares o que amanezca a las 9:45 en Galicia en invierno. Es mejor mantener los dos cambios".
Por ejemplo, los países tropicales, cómo Méjico, que ha decidido quitar el cambio de hora hace unas semanas, es más razonable que lo hagan, ya que el país no tiene variaciones estacionales, hace prácticamente el mismo tiempo en invierno que en verano. Como en África, que tampoco lo tienen.
Lo mejor para ahorrar, concienciar
Coincide con él, el doctor Felipe Pich-Aguilera, profesor de Sostenibilidad en UIC Barcelona School of Architecture y cofundador de Pich Architects/Pich-Aguilera, que expone que para bajar el consumo energético lo que realmente hay que hacer es concienciar a la población y tener un comportamiento responsable prescindiendo de la iluminación artificial cuando no sea necesaria y haciendo un uso inteligente de los equipos que consumen energía. "Dependerá de como usemos la calefacción y la luz. Si nos vamos a la cama, mejor apagar la calefacción y si amanece a las 7:00 am mejor no encender la luz para desayunar. Para que realmente la bajada de energía se consolide no solo sirve con cambiar el horario sino hacer una campaña de concienciación", dice Pich-Aguilera. "Ese cambio de horario nos permite acoplar nuestra vida al sol".
Sin duda, si hay que elegir un horario, el experto apunta a que deberíamos quedarnos con el horario de octubre. "Es más, los países mediterráneos son lo que tienen más horas de sol, por tanto, son los que deberían marcar la pauta para elegir cual es el horario en el que más se aprovecha la luz. En los países nórdicos tiene cuatro horas de sol al día en invierno, realmente no les influye nada el cambio horario, pero en España o Italia si se puede aprovechar más.
El pico diario de gasto energético en España se suele dar sobre las 20:30 de la noche. Luego, realmente daría igual que cambio horario es más conveniente pero si nos fijamos en la luz durante el día, si afecta. Amanecer, con más luz es beneficioso para la salud, te enfrentas al día con más energía y facilita un despertar más natural. Además, no hace anticipar la alimentación, ni el sueño a lo largo del día. Tener menos luz por la tarde, los meses más duros del invierno que no influye en el comercio, ya que coincide con el Black Friday, Navidades, ni afecta al turismo", concluye el experto.
