La 'estafa del jefe' o el 'timo del CEO': ¿En qué consisten estos engaños en los que suplantan a tu responsable?
La Policía advierte del aumento de las estafas en las que los delincuentes se hacen pasar por tu jefe
La 'estafa del jefe' o el 'timo del CEO' son engaños en los que los delincuentes se hacen pasar por tu responsable y te roban el dinero
La rapidez en la presentación de la denuncia es fundamental en este tipo de estafas
Las estafas a través de la Red están a la orden del día. Desde los últimos años, se ha detectado un aumento significativo de los delitos de estafa cometidos a través del teléfono móvil o redes sociales.
Con ingeniería social y vía telefónica, los delincuentes y estafadores persiguen obtener datos personales y/o bancarios de los usuarios y robarles el dinero de su cuenta bancaria. Estos robos no solo van dedicados a los ciudadanos y usuarios anónimos sino que también se ven salpicadas empresas de todo tipo y, también, sus empleados que son un blanco fácil para todas estas mafias.
Por eso, la Policía advierte de la proliferación de diferentes estafas en las que pueden verse damnificados los empleados de las empresas. Entre ellas destacan el conocido 'fraude del CEO' o la 'estafa del jefe' que intenta quedarse con el dinero de las pymes, grandes empresas y de varios de sus empleados.
¿Qué es el 'fraude del CEO'?
El 'fraude del CEO' es un tipo de estafa tecnológica cuyo objetivo es engañar a los empleados de la administración autorizados para emitir pagos tanto en pymes como en grandes empresas.
Los delincuentes suplantan su identidad mediante un correo electrónico interponiéndose en las negociaciones entre diferentes empresas.
Es decir, el delito es un ataque informático en el que un ciberdelincuente se hace pasar por el director general o alto ejecutivo de una organización y engaña a un empleado, o cuando se hace pasar por un proveedor engañando a una empresa, enviando correos electrónicos para que realicen grandes transferencias económicas o envíen información confidencial.
Así consiguen engañar al destinatario para lograr que realice una transferencia de fondos en su beneficio cuando la víctima cree que está realizando un pago a un cliente legítimo.
Estas cuentas a las que desviaban los pagos de las empresas estaban a nombre de una persona que prestaba sus datos para abrir cuentas bancarias al servicio de los estafadores.