Un violador de Avilés que disfrutaba del tercer grado vuelve a reincidir: “Lo mejor es que estés callada"
Un agresor sexual que disfrutaba del tercer grado vuelve a reincidir y acepta 3 años de prisión
El acusado se encontraba en tercer grado penitenciario y sometido a control telemático
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Un agresor sexual reincidente ha aceptado este lunes una condena de 3 años de prisión y 5 de libertad vigilada por un nuevo delito cometido en 2020, cuando se encontraba en tercer grado penitenciario sometido a control telemático. La vista oral estaba señalada para este lunes en el Juzgado de lo Penal número 2 de Avilés, según ha informado la Fiscalía.
Se percató que el itinerario no era el correcto
Sobre las 21.30 horas del día 23 de octubre de 2020, la víctima se encontraba en un bar de la calle Augusto Junquera de Oviedo, junto a su amiga y regente del establecimiento. Sobre las 22.00 horas, el acusado entró en el local y, tras entablar conversación con ambas, ganarse su confianza y abonar las consumiciones en metálico, abandonó el establecimiento junto a la víctima, con el objetivo de dirigirse a otro local próximo, lugar donde esperarían a que su amiga cerrase el bar y se reuniera con ellos.
A pesar de que la intención de la mujer era ir caminando, ante la insistencia del acusado, accedió a subir a su coche. Durante el trayecto, la mujer se percató de que el vehículo circulaba por la Avenida del Cantábrico y que accedía a la autovía Gijón-Avilés, por lo que advirtió al acusado de que el itinerario no era el correcto, preguntándole a dónde se dirigían, a lo que el acusado contestó: "Si quieres que todo vaya bien, lo mejor es que estés callada".
La llevó a un polígono alejado
Ante el temor que esto le produjo, la mujer llamó a las 23.09 desde su teléfono móvil a los servicios de emergencias, 112, simulando estar manteniendo una conversación con su madre, indicándole el lugar por el que circulaban. Sobre las 23.13 horas, el acusado detuvo el vehículo en un callejón del Polígono de Tabaza, se apeó del mismo y, tras sacar a la mujer del coche, la introdujo en el asiento trasero, conminándola a que se bajase el pantalón. La mujer se negó, mientras trataba de acceder a su teléfono, que se había quedado en el asiento delantero.
Tras percatarse de ello el acusado, la sacó violentamente del vehículo. La mujer comenzó entonces a correr, aunque fue alcanzada por el acusado, que le propinó fuertes golpes en la boca y en la nariz, y la arrastró por el suelo. Entonces, le arrancó la peluca que llevaba y la agarró fuertemente de su pelo para introducirla de nuevo en el vehículo. Acto seguido, el acusado, tras lanzar al suelo, pisar y romper el teléfono móvil de la víctima, se subió nuevamente al coche y circuló varios minutos de forma agresiva y a gran velocidad hasta llegar a la localidad de Antromero, donde estacionó en un camino oscuro y en pendiente.