Los vecinos de Jumilla participan en su Fiesta de la Vendimia entre el silencio y la indignación
El veto de PP y Vox en Jumilla provoca una oleada de rechazo: la Iglesia Católica la critica y recuerda la libertad de culto en España
Vox también intentó vetar las fiestas religiosas musulmanas en es Murcia, pero el PP no cedió
El polémico veto de PP y Vox a las celebraciones religiosas musulmanas en el polideportivo de Jumilla se siente en las calles. "Es una vergüenza que se aprovechen de nosotros e intenten hacer el agosto informativo a nuestra costa", afirma a EFE Daniel Lozano, un vecino del municipio murciano de Jumilla que, a las puertas del ayuntamiento, resume este viernes el sentimiento de extrañeza, dolor y hasta enfado que cunde entre la población por sentirse protagonistas involuntarios de la polarización política.
A primera hora de la mañana, con las tiendas aún cerradas y los trabajadores apurando los cafés en el centro de este pequeño pueblo vitivinícola, que este viernes inaugura sus Fiestas de la Vendimia y se encuentra en plena campaña de recolección de la pera, era difícil encontrar a un musulmán que quiera dar su opinión sobre lo ocurrido.
Entre el resto de la población, las palabras más compartidas en corrillos vecinales y bancos de la calle eran de desentendimiento de una polémica que ven ajena.
Todos en Jumilla saben que los alrededor de 3.000 musulmanes que viven en la población ya no podrán celebrar sus dos fiestas religiosas en el polideportivo municipal, aunque no todos saben muy bien el origen del cambio: la moción de Vox apoyada por el PP que prohíbe el uso de las instalaciones deportivas municipales para celebraciones religiosas.
La mayoría culpa a la clase política de haber provocado un problema que no existía y que puede llevar a problemas de convivencia futuros. "En Jumilla no existe el conflicto, y siento tristeza y vergüenza ajena por lo que está pasando", confiesa Daniel Lozano, un ingeniero aficionado a la música que organizó en el pasado un campeonato de fútbol con miembros de la comunidad latina, la más numerosa en la población, y no se siente identificado con los que quieren asociar su pueblo con los discursos xenófobos. "Es peligroso, además".
Una polémica "artificial": "No sé qué ha pasado por la cabeza de la alcaldesa"
A escasos metros, otra vecina, María José Martínez, se muestra convencida de que están viviendo una polémica "totalmente artificial", y explica: "No entiendo nada de política, no sé qué ha pasado por la cabeza de la alcaldesa, pero yo pienso que los musulmanes siempre han subido en armonía a rezar (al polideportivo) y no hacen nada malo".