Numerosas críticas en redes sociales por el mal estado de las carreteras en Madrid: "No son baches, son agujeros"
Los costes para los conductores no son menores ya que, cambiar dos ruedas puede superar los 300 euros, sin contar el tiempo perdido y el riesgo asumido
Las lluvias empeoran el estado de las carreteras: aumentan los reventones de ruedas por el incremento de los baches
El deterioro de las principales carreteras españolas, especialmente las que permiten el acceso a grandes ciudades como Madrid, llenan las redes sociales con mensajes de queja, denuncia y de desesperación. Los desperfectos por el tráfico excesivo y la falta de mantenimiento se han colado en las conversaciones cotidianas de los usuarios que protestan por daños en sus vehículos e inseguridad en la conducción.
Según informa El Mundo, en las últimas semanas, los servicios de asistencia han registrado un aumento notable de reventones de neumáticos provocados por baches y socavones en tramos concretos de la M‑40, la A‑5, la A‑4 y la A‑42, todas ellas vías de titularidad estatal. Los afectados describen la situación con contundencia: “No son baches, son socavones”.
Carreteras con tramos más afectados
El punto más crítico se encuentra en la M‑40, entre los kilómetros 30 y 40, tanto en sentido A Coruña como hacia Madrid. En apenas unos días, un solo gruista asegura haber retirado unos 20 vehículos con ruedas destrozadas. En el conjunto de la semana, calcula entre 40 y 50 coches afectados. El patrón se repite: impacto contra un agujero profundo y neumático reventado al instante.
La A‑5 presenta un escenario similar entre los kilómetros 22 y 30, e incluso hasta el 35, en dirección Navalcarnero. La DGT emitió el 7 de febrero una alerta por irregularidades en el firme entre los kilómetros 18 y 35, pidiendo extremar la precaución. La advertencia coincidió con la adjudicación de las obras de rehabilitación integral del tramo entre los kilómetros 10 y 36,7, con un contrato de 15,4 millones de euros destinado a reforzar la estructura y prolongar la vida útil de la vía.
En la A‑4, los problemas se concentran entre Villaverde y Valdemoro. Conductores habituales, como taxistas, denuncian que la carretera “no se arregla desde hace mucho tiempo” pese al intenso tráfico de camiones que soporta. Los baches, profundos y numerosos, obligan a maniobras bruscas que aumentan el riesgo de accidente.
Otro de los puntos negros es la A‑42, especialmente entre las salidas 6 y 10 en sentido Toledo. Entre los kilómetros 5,7 y 5,8, los agujeros llevan tiempo siendo visibles. Los incidentes se repiten en el mismo punto del carril, lo que explica que muchos afectados sufran daños idénticos: siempre la misma rueda, siempre el mismo impacto.
Testimonios que ilustran el problema
Fernando Blanco, uno de los conductores afectados en la A‑42, relata cómo su neumático reventó al cambiar de carril: “El operario nos dijo que esa noche éramos ya el quinto coche”. Otro afectado, Alberto, resume la situación: “No es conducción imprudente ni mal tiempo. Es el estado del asfalto. Un solo bache puede dejar un coche fuera de la vía”.
Los costes para los conductores no son menores. Cambiar dos ruedas puede superar los 300 euros, sin contar el tiempo perdido y el riesgo asumido.
Los expertos coinciden en que el deterioro del firme no solo afecta a la comodidad de la conducción, sino que compromete la seguridad vial. Los socavones obligan a frenazos, cambios bruscos de carril y pérdida de control del vehículo. Además, los reventones en autovías de alta capacidad pueden derivar en accidentes graves.
Un informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) identificado un total de 270 kilómetros especialmente peligrosos repartidos en 71 carreteras y 45 provincias, todos ellos con un Índice de Peligrosidad Medio al menos diez veces superior a la media nacional.
El informe también analizaba las autopistas de peaje, tradicionalmente consideradas más seguras, pero que en 2023 han visto aumentar su peligrosidad tres décimas respecto al año anterior. El punto más conflictivo de estas vías se sitúa en el kilómetro 901 de la AP‑7 en Almería, con un índice de peligrosidad de 63,2, más de 14 veces la media. En conjunto, el estudio de AEA subraya que, aunque representan una pequeña parte de la red, estos tramos concentran un volumen desproporcionado de siniestros y deben ser objeto prioritario de actuación para reducir la siniestralidad.
Aunque el Ministerio de Transportes ha iniciado actuaciones en algunos tramos, los conductores reclaman una intervención más rápida y coordinada. Las autovías afectadas forman parte de los principales accesos a la capital y soportan diariamente decenas de miles de vehículos. Su deterioro no es solo un problema puntual: es un síntoma de la falta de mantenimiento acumulada en la red estatal.
Los 10 tramos más peligrosos de las carreteras españolas
Según esta asociación, los tramos más problemáticos de la red española, la más amplia del continente, presentaba los siguientes puntos negros más importantes:
- Castilla-La Mancha, Ciudad Real, N-4a, 243, convencional
- Asturias, Asturias, N-632, 55, convencional
- Comunidad Valenciana, Castellón, N-234, 24, convencional
- Andalucía, Córdoba, N-432a, 256, convencional
- Aragón, Zaragoza, N-240, 332, convencional
- Asturias, Asturias, N-632, 54, convencional
- Andalucía, Jaén, N-4a, 248, convencional
- Asturias, Asturias, N-632, 59, convencional
- Castilla y León, Soria, N-111, 173, convencional
- Castilla y León, Soria, N-111, 177, convencional