Los expertos advierten del consumo de la pornografía y la importancia de la educación sexual: "Tenemos que llegar a tiempo"

Muchos expertos creen que la educación sexual debe comenzar antes de los 12 años
Un tercio de los adolescentes españoles de 15 y 18 años ha mantenido relaciones sexuales completas
La educación sexual entre los más jóvenes es fundamental. Los últimos datos del barómetro de juventud nos dan una pista importante sobre cómo enfocar la educación sexual de los jóvenes. Una de cada cinco chicas, de entre 15 y 29 años, afirma haber sido forzada a mantener relaciones sexuales cuando no quería, lo que supone más del 20%.
Otra de las sagas es el consumo del porno. Los niños y las niñas empiezan a verlo ya desde los ocho años. El impacto de esas imágenes influye en su sexualidad, en su concepto del sexo, en las expectativas y en las prácticas. Por eso, muchos expertos creen que la educación sexual debe comenzar antes de los 12 años.
El 80% de las familias considera que su hijo no tiene acceso a la pornografía
Cuando les surgen dudas sobre sexualidad, los jóvenes recurren a sus amistades. Pero también al porno, casi siempre sin que sus padres lo sepan. "El 80% de las familias considera que su hijo no tiene acceso a la pornografía, cuando casi el 90% está accediendo a la pornografía", afirma Alejandro Villena, investigador de la Universidad Internacional La Rioja.
Preocupa la violencia derivada del consumo de pornografía. Los expertos piden empezar la educación sexual antes de los 12 años. Pero también en los colegios debería impartirse una asignatura específica de sexualidad en los colegios. Las charlas puntuales que dan a los menores pueden quedarse cortas tratándose de un tema tan complejo.
El trabajo conjunto entre colegios, padres e hijos es clave
"No podemos pretender que antes de que se hayan dado su primer beso ya estén viendo pornografía o queriendo tener diferentes prácticas sexuales, por eso tenemos que llegar a tiempo", indica el experto. Agresiones grupales como la de Valencia son un indicio de que algo está fallando, sobre todo en la parte afectiva.
"La identidad, el vínculo, el reconocimiento de emociones, la atención al cuerpo, no el poner límites. Todo esto es la base. Si nosotros no llevamos a cabo este acompañamiento o este trabajo emocional con ellos, al final, ¿de dónde van a aprender?", recalca Laura Navaz, orientadora del colegio Santa María de los Apóstoles.
El trabajo conjunto entre colegio, padres e hijos puede ayudarles a desarrollar relaciones más saludables.
