Playas

Playas destrozadas a un mes de Semana Santa: el turismo peligra y la hostelería sufre las consecuencias de las sucesivas borrascas

Las borrascas arrasan las playas y hacen peligrar la Semana Santa. Informativos Telecinco
  • En zonas de Andalucía y Galicia, las playas presentan todavía una imagen deteriorada

  • Los hosteleros se mantienen negativos ante una situación que no se arreglará hasta entrado el verano

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Una nueva borrasca llega a las puertas de Semana Santa. Los hosteleros, que esperan estas fechas para recibir a visitantes durante una de las épocas más turísticas del año, temen por sus negocios ante la situación de las playas, que presentan una imagen destrozada tras la vivida sucesión de borrascas.

Aunque a algunos turistas parece no importarle, los hosteleros se mantienen negativos ante una situación que no se arreglará por completo hasta bien entrado el verano.

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Vuelta a la normalidad

A un mes de Semana Santa, playas de Andalucía, como la de Torremolinos, en Málaga, viven situaciones como la de tener una terraza con vistas al pie de un barranco, una estampa desoladora ante la que los hosteleros afirman que “está todo destrozado”.

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En otras zonas como la de Lourido, en Pontevedra, las máquinas no paran de trabajar para devolver la normalidad a las playas de la zona, parajes en los que, a día de hoy, se pueden ver más algas y basura, que arena. Ante esta situación, algunos vecinos comentan que “llevan varias semanas quitando residuos. Ahora están limpiando y bueno, se ve bien”.

En la playa de Panxón, también en Pontevedra, la pasarela lleva "a ninguna parte" el mar la destrozó hace semanas y así continúa. "Está todo como quedó", declara una vecina de la zona ante la falta de gran parte del paseo marítimo y la zona de las dunas.

Unas obras que “no terminarán hasta junio”

En el sur, más concretamente en Matalascañas, en Huelva, parte de la playa estará en condiciones para Semana Santa. “Bastante bien, bastante a tope. De hecho, estamos preparados ya”, informa un hostelero de la zona.

Pero el panorama cambia si se avanza un poco, llegando a una parte del paseo marítimo donde todavía queda un kilómetro de playa arrasado a consecuencia del paso de la borrasca Francis.

“No, para Semana Santa no está nada arreglado. Imposible, no da tiempo. Las máquinas trabajan a destajo, pero aquí las obras no terminarán hasta junio”, ha declarado un vecino del lugar.