Las exmonjas de Belorado empiezan a abandonar el convento ante su inminente desahucio
El desahucio se alargó un mes después de estar previsto para el 10 de febrero
Serán los abogados de las exreligiosas los que entreguen las llaves del monasterio
Después de que el Tribunal de Instancia de Briviesca, en Burgos, decidiera conceder un mes más de prórroga a las exmonjas de Belorado para que desalojaran voluntariamente el monasterio burgalés, cuyo desahucio forzoso estaba ya previsto para el 10 de febrero, las exreligiosas han comenzado ya a abandonar el convento y han comenzado a guardar sus pertenencias en un camión de mudanzas a tres días de que termine el plazo este próximo jueves.
Dos de las siete exreligiosas se encuentran en estos momentos vaciando el cenobio, según ha explicado su portavoz, Francisco Canals, que llegó esta pasada madrugada a Belorado, mientras las otras cinco ya han salido del convento, si bien en algunos casos van y vienen para ayudar en la mudanza.
Traslado a otro convento
Canals ha insistido en que las exmonjas necesitarían más tiempo dado que tienen seleccionados "tres o cuatro" de los inmuebles que, a través de su campaña de búsqueda para un nuevo alojamiento, no tienen nada cerrado y quieren estar fuera del convento antes de que llegue la comisión judicial el jueves.
De este modo, la mudanza la están haciendo a casas de familiares y, en lo que respecta a ellas, todo indica que se trasladarán al convento de Orduña, Vizcaya, aunque con la idea de que sea "un puente", un paso intermedio dado que sobre el cenobio también pesa una demanda de desahucio del Arzobispado.
El portavoz ha asegurado que las exmonjas ya no estarán en el convento para cuando la comisión judicial, en cumplimiento a la orden de desahucio, llegue a las 09:30 horas de este jueves 12 de marzo, y serán los abogados de las exreligiosas los que entreguen las llaves del monasterio.
Una mudanza temporal
Canals además ha reconocido que estaban esperando 'in extremis' encontrar un alojamiento alternativo, entre la treintena de casas, fincas rústicas e inmuebles que les han ofrecido, pero "les ha faltado tiempo", así que de momento harán una mudanza temporal, pero la idea no es quedarse en Orduña hasta un nuevo desahucio.
Una de las exreligiosas, sor Paloma, ha asegurado en un vídeo de despedida que lo que están sufriendo es una "persecución por la fe" pues "por unos inmuebles no se hace tanta persecución", en referencia a las acciones judiciales interpuestas por el Arzobispado de Burgos.
Ha insistido en que "quieren eliminarlas" porque "tienen algo que decir que no quieren que se oiga", y ha agradecido a todas aquellas personas que las siguen apoyando.