El chef Ángel León impulsa la recuperación de la marisma de San José como huerto marino

Tras retirar toneladas de residuos, la marisma de San José comienza a recuperar su vida natural
Con los pies en la tierra y la mirada puesta en el mar, el chef Ángel León impulsa un proyecto para recuperar la marisma de San José, un espacio natural que durante años fue utilizado como vertedero.
Durante cinco años se han retirado grandes cantidades de residuos para devolver la vida a este entorno natural. Como explica el propio León, “esto era un vertedero de la ciudad que hemos retirado durante cinco años”.
Un espacio recuperado para la naturaleza
En total se han eliminado 1.500 toneladas de residuos de construcción y 22 toneladas de residuos peligrosos, entre ellos materiales como la uralita. Gracias a esta limpieza, el área comienza a transformarse en un huerto marino de unas 20 hectáreas.
El proyecto pretende recuperar un ecosistema clave para el mar. En las marismas se desarrollan muchas de las especies que más tarde habitan en mar abierto. Según explica el chef, “es el lugar en el que se crían todas las especies que vamos después a pescar en mar abierto”.
Un ecosistema que protege y alimenta
Las marismas funcionan como un espacio de alevinaje, una especie de guardería natural para los peces. Además, actúan como un sistema natural capaz de absorber grandes cantidades de agua en momentos de lluvia intensa.
Ángel León destaca su importancia ambiental: “es un lugar de alevinaje, es una guardería, pero también es un tanque de tormentas que permite evitar inundaciones”.
Gastronomía ligada al ritmo de la naturaleza
El proyecto también tiene una dimensión gastronómica. En este espacio natural se crían peces que se alimentan de forma natural y se cultivan diferentes productos.
Entre ellos, como señala León, “doradas alimentadas de forma natural”.
La filosofía del proyecto apuesta por la inmediatez y el respeto por los tiempos de la naturaleza. El chef lo resume con una idea clara: “un pescado muerto en menos de dos minutos y comido en dos minutos”.
Además del pescado, en esta marisma también se cultivan vegetales, cereales y tubérculos, con la mirada puesta en el futuro de la alimentación. León confía en que este modelo pueda extenderse: “vamos a sembrar cosas hacia el futuro, ojalá esas proteínas el día de mañana lleguen a los supermercados”.
Mirando siempre al mar
Con este proyecto, Ángel León continúa explorando nuevas formas de entender la relación entre gastronomía, naturaleza y sostenibilidad, mirando siempre al mar y buscando nuevas ideas en él.
