Los españoles cambian la copa nocturna por el desayuno y el tardeo: bares llenos desde primera hora y más comidas fuera de casa

Los españoles cambian la copa nocturna por el desayuno y el tardeo: bares llenos desde primera hora y más comidas fuera de casa
Terrazas y bares se llenan desde primera hora, empezando por el desayuno. Informativos Telecinco
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España sigue siendo un país de bares, pero los hábitos de consumo están cambiando. La hostelería vive uno de sus mejores momentos gracias a una clientela que ya no se concentra únicamente en comidas y cenas, el negocio empieza desde primera hora de la mañana y se alarga hasta el tardeo.

Cada vez más españoles desayunan fuera de casa, café, zumo y tostadas se han convertido en una rutina diaria para millones de trabajadores que hacen del bar una parada imprescindible antes de comenzar la jornada.

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El desayuno gana protagonismo

Más del 80% de los españoles desayuna fuera de casa en algún momento de la semana y ocho de cada diez trabajadores consideran ya imprescindible ese primer café en la calle. Los bares y cafeterías se adaptan a una demanda cada vez más exigente, con desayunos más elaborados y opciones variadas que van mucho más allá de la clásica tostada.

Un paroncito, una reunión o simplemente aprovechar la mañana”, explican muchos clientes que prefieren empezar el día socializando en una cafetería.

Menos noche y más consumo diurno

La tendencia también refleja un cambio en el ocio, las largas noches y las copas nocturnas pierden terreno frente a planes diurnos como el almuerzo, las terrazas o el tardeo. Muchos consumidores prefieren salir antes, aprovechar el día y regresar pronto a casa, el tardeo se consolida así como uno de los grandes motores del consumo hostelero.

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Salir pronto y estar bien al día siguiente” es una filosofía cada vez más extendida, especialmente entre los más jóvenes.

Comer fuera, aunque con menor presupuesto

A pesar de la inflación y del ajuste del gasto, los españoles siguen manteniendo el hábito de comer fuera de casa, eso sí, adaptando el presupuesto.

Ahora triunfan los menús más reducidos, los platos únicos o las comidas sin postre ni bebida, aunque la frecuencia de consumo continúa aumentando. La variedad también gana peso: desde bocadillos gourmet hasta propuestas más elaboradas como albóndigas de bacalao o pato.

Otro de los hábitos que se consolida es el reparto a domicilio. Más de la mitad de los consumidores reconoce que al menos un día a la semana no cocina y opta por pedir comida en casa.