Piden que los menores de tres años puedan ir en el asiento de copiloto para evitar olvidos tras la muerte de la niña en A Coruña
La muerte de la niña de dos años en A Coruña ha reabierto el debate sobre la posibilidad de que los niños puedan ir en el asiento del copiloto
La alarma saltó cuando la madre de la niña muerta en Brión acudió a la guardería a las 15:00 horas y le dijeron que no había ido en toda la mañana
El presidente Alianza Española Seguridad Vial Infantil (AESVI), Joan Forrellad, ha reclamado este jueves un cambio normativo para permitir que los menores de tres años puedan viajar en el asiento delantero en sentido contrario a la marcha y desconectando el airbag del acompañante para evitar el olvido de los niños en su interior, "algo común y permitido en la mayoría de los países de la Unión Europea".
Así lo ha defendido Forrellad en declaraciones a Europa Press, después de que una niña de dos años haya muerto en el municipio coruñés de Brión al quedar olvidada varias horas en el interior del vehículo estacionado de su padre. El progenitor llevó al mayor al colegio y se olvidó de dejar a la niña en la guardería tras haber recibido una llamada cuando pasaba por delante de su centro de trabajo.
En el seno del Grupo de Investigación de AESVI se elaboró un estudio en forma de libro con la propuesta de modificación del Reglamento General de Circulación y se remitió a la Dirección General de Tráfico (DGT). "Hemos mantenido reuniones y expuesto nuestra petición, y estamos seguros que se está valorando. Esperamos que pronto podamos tener una respuesta y podamos finalmente en España, como mínimo, tener una legislación en este sentido igual a la de la gran mayoría de países de la Unión Europea", ha afirmado.
Más accidentes como el de Brión
"Venimos alertando de este problema desde hace ya mucho tiempo", ha señalado, al tiempo que ha indicado que "hay mucha y diversa casuística" respecto a estos casos, que "lamentablemente vienen repitiéndose año tras año".
Forrellad ha explicado que el 80% de los casos se produce con niños menores de dos años e instalados en el asiento trasero en contra de la marcha. "Provoca un efecto de ocultación del bebé, y junto con el estrés, prisas o transporte no habitual del menor, se produce una escena de descuido absoluto del transporte del pequeño. Parece imposible, pero sucede y repetidamente", ha señalado.
Como ha apuntado, "una de las percepciones más comunes y muy lejos de la realidad" es la de que a uno no le va a suceder algo así. "La falta de concienciación, poca información y baja sensación de peligro son enormes enemigos de la solución a este tremendo problema", ha apuntado.
Desde el punto de vista técnico, el presidente de AESVI ha destacado que la mayoría de los casos reportados y analizados en Estados Unidos (EEUU) evidencian un "dato escalofriante, ya que sucedieron en menos de 10 minutos". "Objetivamente, un automóvil cerrado puede observar un aumento de su temperatura interior en más de 10 grados (ºC) en tan solo 10 minutos, mientras que el cuerpo del niño es especialmente vulnerable y puede calentarse de tres a cinco veces más rápido que el de un adulto", ha recalcado.
Sobre los sistemas de detección y las alarmas
Respecto a la tecnología disponible para evitar estos siniestros, Joan Forrellad ha recordado que existen sistemas de detección tanto instalados en las sillas de niño, como en algunos automóviles actuales. "La tecnología existe, aunque la antigüedad de nuestro parque móvil no facilita la existencia de estos sistemas", ha reconocido.
"Los sistemas de detección y alarma de los SRI pueden ser eficaces, aunque no todas las sillas cuentan con ellos. Pero desde luego es otra de las opciones que rebajarían el riesgo", ha declarado.
Forrellad ha subrayado que colocar las pertenencias como el bolso o el móvil, al lado del niño puede ayudar a "visualizar al menor en caso de salir de forma rápida o despistados". Recomienda también mirar siempre los asientos traseros antes de salir y cerrar, y "no dejar voluntariamente a un niño dentro del automóvil ni por un solo instante".
"Si hemos encomendado el transporte de nuestro menor a un cuidador u otro familiar, recordar que nos avisen de cualquier retraso", aconseja el presidente Alianza Española Seguridad Vial Infantil.