Daniela, embarazada en Madrid y rota por la desaparición de sus dos padres en La Guaira: tenían el vuelo a España el día del terremoto

Los padres de Daniela iban a coger el vuelo horas después de que se produjesen los terremotos
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Daniela García no sabe nada de sus padres desde que tuvo lugar la sucesión de terremotos en Venezuela. Ella vive en España y está embarazada de 38 semanas y lo único en lo que piensa es en lo que le podría haber ocurrido a sus dos padres, si siguen con vida o si han fallecido entre los escombros como miles de personas de su país.
Entre lágrimas y completamente rota, ha confesado al equipo de Informativos Telecinco "que están desesperados": "Queremos saber si tenemos alguna esperanza de saber si están vivos o si no la hay si podemos recuperar sus cuerpos". El conserje se puso en contacto con ella para decirle la peor de las noticias: estaban dentro de uno de los edificios derrumbados en La Guaira, donde todavía no han llegado equipos de rescate.
Ahora, Daniela y su marido se preguntan qué es lo que pudo pasar y piensan que unas horas más tarde, sus padres hubiesen estado de camino al aeropuerto para regresar con ellos a casa: "Ellos iban a llegar aquí a España el viernes", confiesa el marido de Daniela mientras ella fija la mirada perdida por el desconsuelo de la desaparición de sus dos padres.
Iban a quedarse con su hija una temporada tras el parto
Sus padres iban a viajar a España para poder asistir al parto de su hija y poder conocer a su nieta: "Él se iba a quedar más tiempo". Todos sus pensamientos se centran en poder encontrar a sus padres y que alguien pueda ir hasta su edificio para comenzar a levantar escombros y comprobar si hay personas sepultadas, aunque ya ha pasado casi una semana y las posibilidades de sobrevivir, son casi imposibles.
En caso de encontrarles muertos, Daniela pide que envíen el cuerpo de sus padres para poder enterrarlos donde viven, en Torrejón de Ardoz y "poder darles cristiana sepultura". El edificio donde residían sus padres ha quedado reducido a escombros, piedras y polvo y todavía las autoridades no han llegado hasta esa zona para comprobar si queda alguien vivo.
Es una situación que llevan denunciando muchos venezolanos que siguen desesperados intentado comprobar si queda algún superviviente por su cuenta propia. Critican al Gobierno por no ayudarles en su angustia y por mandar a militares con poca formación o sin herramientas para levantar escombros y atender a heridos.
