La alerta de un científico sobre las olas de calor: “Estamos realmente en una nueva realidad climática que ya no es la de hace 30, 40 años”

Los eventos anómalos por exceso de calor son cada vez más constantes, frecuentes y duraderos como consecuencia del cambio climático
La tercera ola de calor toma el relevo del verano: los días en los que llegaría esta nueva masa de aire cálido a España
Las mediciones oficiales y los estudios científicos llevan décadas mostrando cómo el clima de España se está transformando. Los registros históricos permiten observar con claridad un aumento sostenido de las temperaturas y una mayor frecuencia de episodios extremos, una tendencia que los expertos atribuyen al avance del cambio climático.

Nueva realidad climática
Rubén del Campo, portavoz de la AEMET, recuerda que en Madrid “se llevan recogiendo temperaturas ininterrumpidamente desde hace más de un siglo”. Esa continuidad permite comparar el presente con el pasado y vemos que hasta 1993 la capital nunca había alcanzado máximas de 40 grados. Desde entonces lo ha hecho en más de una docena de ocasiones, y diez de esos episodios se han registrado en los últimos diez años.
El cambio no solo afecta a las máximas diurnas. Del Campo señala otro fenómeno cada vez más habitual: “esas madrugadas en las que la temperatura no baja de 25 grados”. En Madrid, este tipo de noches tropicales eran inéditas hasta 1986; desde 1987 ya se han contabilizado más de medio centenar.
A escala nacional, las mediciones sistemáticas comenzaron en 1961. Aunque en los primeros años no se apreciaban variaciones tan acusadas, los datos más recientes muestran un salto evidente. Dominic Rogé, científico del CSIC, explica que “el cambio climático no fue tan fuerte como lo podemos observar ahora en las últimas dos décadas”.
Sus estudios, representados en gráficas y recogidos en una aplicación que analiza las anomalías térmicas, revelan que los fenómenos extremos se han multiplicado. Solo este año se han registrado 75 días en los que la media nacional supera en más de ocho grados la antigua normalidad climática.
El aumento de las temperaturas no se limita a las zonas tradicionalmente más cálidas. Comunidades como Galicia han experimentado jornadas con más de diez grados de anomalía respecto a los valores habituales. En el País Vasco se han detectado episodios que se sitúan quince grados por encima de lo que era común hace apenas unas décadas. Son ejemplos de una tendencia local que, según los científicos, forma parte de un patrón generalizado en toda España.
Rogé resume la situación con una advertencia clara: “estamos realmente en una nueva realidad climática que ya no es la de hace 30, 40 años”. Los datos oficiales y los análisis científicos coinciden en señalar que el país atraviesa una transición hacia un clima marcado por veranos más largos, noches más cálidas y episodios de calor extremo cada vez más frecuentes.
