Incendio

Uno de los refugiados en el tanatorio de Lubrín, Almería, cuenta su tragedia: “Me compré una casa hace dos meses y ahora es una barbacoa vieja”

Vecinos de la zona de Los Gallardos han sido desalojados y acogidos en el tanatorio de Lubrín, Almería. Informativos Telecinco
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Los vecinos de Bédar, Almería, que lograron refugiarse en el tanatorio de Lubrín describen con angustia las primeras horas del incendio de Los Gallardos que arrasó viviendas y obligó a desalojos masivos en la comarca. Muchos de ellos aún reviven el momento en que las llamas se acercaron a sus hogares sin darles tiempo a reaccionar. En cuestión de minutos, tuvieron que salir corriendo, dejando atrás pertenencias y recuerdos, en escenas que hoy relatan con incredulidad.

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Incertidumbre ante lo que encontrarán al volver

Uno de los evacuados explica que, durante la huida, no pudieron auxiliar a un matrimonio británico que tenía dificultades para escapar del fuego. La mujer no logró sobrevivir al avance de las llamas. 

Entre los testimonios también se escuchan críticas por la falta de medios de atención sanitaria en esos primeros momentos, cuando la emergencia desbordó a los servicios disponibles.

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En el tanatorio de Lubrín se han reunido unas 60 personas, aunque las cifras globales de evacuados superan los 600 en toda la zona afectada. Muchos de los acogidos ya saben que han perdido sus viviendas. Uno de ellos resume su situación con una frase que refleja la devastación: “Me compré una casa hace uno o dos meses. Ahora es una barbacoa vieja”.

Otros, en cambio, viven con la incertidumbre de no saber qué encontrarán cuando puedan regresar. “No sabemos lo que nos vamos a encontrar ahora cuando nos digan que podemos volver”, comenta uno de los vecinos, consciente de que el fuego ha avanzado sin control durante horas.

A lo largo del día se espera que el número de desalojados continúe aumentando, mientras los servicios de emergencia evalúan los daños y tratan de estabilizar una situación que ha dejado a cientos de personas sin hogar y con el temor de haberlo perdido todo.