El primer consejo es cerrar dándole todas las vueltas a la llave para que no puedan abrir tu casa rápidamente
La advertencia de la Policía para no caer en la trampa de la sextorsión: "Seguirán pidiéndote dinero"
Entre enero y diciembre de 2025 se cometieron en España más de 74.000 robos con fuerza en domicilios. Se trata de una cifra baja en comparación con otros países, pero suficiente como para que muchos hayan pensado en cómo mejorar la seguridad de su vivienda. Esta es una idea que generalmente nos hace apuntar hacia las alarmas o la videovigilancia y en la que a menudo nos olvidamos del sistema de seguridad más importante de todos: la puerta de casa.
De nada sirve todo lo que hagamos para proteger nuestro hogar si no cuidamos el principal mecanismo responsable de mantener fuera a los intrusos. Es algo de lo que ha avisado incluso la Policía, que ha compartido en redes sociales varios consejos para que todos podamos estar un poco más seguros en nuestro hogar.
Un 'escudo' para tu cerradura
El primero de todos los consejos también es el más simple: cerrar dándole todas las vueltas a la llave para que no puedan abrir tu casa rápidamente con un simple trozo de plástico. Quien haya visto a un cerrajero en acción seguro que se ha sentido un poco vulnerable al ver lo rápidamente que son capaces de abrir una puerta que no está suficientemente bien protegida. Pues los ladrones son capaces de cosas muy parecidas, pero tienen intenciones mucho menos nobles.
Algo que también sería muy importante y que casi nadie hace a salvo causas de fuerza mayor es cambiar el bombín cada cierto tiempo. Lo ideal sería hacerlo cada cinco o diez años en función de dónde vivamos, haciéndolo de forma más frecuente si nuestra vivienda está más expuesta a la humedad o corrosión. “Seguro que cambias el colchón de tu casa cada cierto tiempo. Pues tienes que hacer igual con los elementos de seguridad de la puerta. Sobre todo, tienes que cambiar el bombín”, dicen desde la Policía.
Desde la Policía Nacional recomiendan, además, el uso de un bombín de alta seguridad certificado junto a un protector de alta seguridad o escudo. “Este sería el binomio ideal”, explicaba un experto en robos del cuerpo. Los escudos o protectores son interesantes ya que suponen una barrera física que protege la puerta, entre otras cosas, de ataques con taladros. Esto es especialmente importante si la entrada de la llave sobresale demasiado del embellecedor.

“Los bombines, al igual que productos como el jamón o el vino, tienen certificados de seguridad”, decían desde la Policía. Y esto nos lleva al último consejo: elegir un buen bombín. Se recomienda que sea uno que cuente con el certificado SKG 3, DIN EN 1303 o VDS BZ+. Esto querrá decir que ha superado todas las pruebas necesarias y que se trata, efectivamente, de una de las opciones más seguras del mercado.
Dándonos un consejo de seguridad menos centrado en los ladrones, desde la Policía también recomendaban instalar un bombín de doble embrague. Estos bombines tienen la particularidad de que no se bloquean si una llave queda puesta por dentro. Se trata de una ventaja que puede evitar alguna llamada al cerrajero, pero que sobre todo será interesante para personas dependientes o en situación de teleasistencia. Así, cerrarán con llave sin miedo y las personas autorizadas igualmente podrán acceder a la vivienda en caso de necesidad.
Este tipo de sistemas de seguridad implican un gasto adicional, pero tampoco se trata de una inversión desmedida. Incluso adquiriendo los escudos más accesibles, que pueden encontrarse a un precio de unos quince euros en ferreterías o comercios en línea, obtenemos una importante mejora de seguridad. Con el bombín las cosas se complican un poco más y obtener uno que cumpla todas las recomendaciones puede irse a un precio cercano a los cien euros.
Si la inversión vale la pena o no es una decisión personal. Sobre todo porque debemos saber que ningún mecanismo es infalible. Los mecanismos de seguridad deben acompañarse de conductas responsables, como tener cuidado con las publicaciones en redes sociales antes de las vacaciones o nunca guardar llaves de repuesto escondidas fuera de casa. Al final, la seguridad es más una montaña de pequeñas cosas que una sola decisión.

