El ADN reúne a más de 4.100 menores con sus familias: "No es suficiente con rescatar a esos niños de las redes de trata"
DNA Pro Kids, impulsado por la Universidad de Granada, ha permitido reunir a más de 4.100 menores con sus familias
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Un proyecto impulsado por la Universidad de Granada y en el que participan 16 países se ha convertido en una de las herramientas más eficaces para combatir la trata de menores. Se trata de DNA Pro Kids, una iniciativa que, desde su creación hace 20 años, ha permitido que más de 4.100 niños regresen con sus familias y ha evitado más de 300 adopciones ilegales.
Una herramienta para devolver la identidad
Cada año, centenares de menores llegan a orfanatos y centros de acogida de Asia, África y Latinoamérica. Muchos han sido víctimas de redes de trata y, en algunos casos, han sido robados para ser dados en adopción.
La identificación resulta especialmente complicada porque muchos son demasiado pequeños para explicar quiénes son o de dónde proceden. Incluso cuando ya pueden hablar, desconocen su propia identidad o el lugar del que fueron separados.
El programa, nacido hace dos décadas en la Universidad de Granada, establece un protocolo para comprobar que todo menor que vaya a ser dado en adopción no esté siendo buscado por su familia biológica.
La comparación de muestras genéticas entre los menores y las familias que habían denunciado una desaparición ha permitido el reencuentro de más de 4.100 niños con sus hogares. Además, el sistema ha evitado más de 300 adopciones ilegales, al demostrar que esos menores tenían familiares que seguían buscándolos.
La identificación, el paso imprescindible
Los expertos recuerdan que rescatar a un menor de una red de trata no es suficiente. Una vez a salvo, es necesario demostrar de forma objetiva cuál es su vínculo biológico para garantizar que pueda regresar con su verdadera familia.
José Antonio Lorente, catedrático de Medicina Legal y Forense y uno de los impulsores de DNA Pro Kids, subraya que la identificación genética es una pieza clave en ese proceso: "No es suficiente con rescatar a esos niños de las redes de trata; hay que identificar su vínculo biológico. Hace falta un método objetivo."
Según explica Lorente, el ADN ofrece una ventaja que otros sistemas de identificación no pueden garantizar. Mientras que las huellas dactilares rara vez existen cuando un menor desaparece en países como Tailandia o Etiopía, el análisis genético permite establecer parentescos incluso utilizando muestras de familiares de segundo y tercer grado.
Esa capacidad ha convertido a DNA Pro Kids en una herramienta de referencia internacional para combatir la trata infantil, impedir adopciones fraudulentas y devolver la identidad y el hogar a miles de niños que habían sido separados de sus familias.