Pedro Pestana, fundador de Marosa, empresario de Vigo, reparte 4 millones de euros entre sus empleados tras vender la compañía

"Marosa se ha construido con el trabajo de muchas personas, compartir el resultado de la venta es reconocer su aportación", reconoce Pedro Pestana.
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Pedro Pestana, fundador de la empresa tecnológica Marosa, ha compartido con los trabajadores parte del dinero que obtuvo con la venta de la compañía a la firma Wolters Kluwer por 112 millones de euros. En concreto, los 120 empleados de Marosa han recibido 4 millones con cargo a la parte correspondiente al empresario. El reparto ha alcanzado a toda la plantilla, "desde quienes se incorporaron en los primeros años hasta las personas que acababan de llegar".
La explicación de Pestana es sencilla: "Marosa se ha construido con el trabajo de muchas personas. Compartir el resultado de la venta es una forma de reconocer esa aportación y de devolver al equipo parte de lo que ha ayudado a crear". Entre los destinatarios hay profesionales que llevaban nueve años trabajando con él y que ahora siguen formando parte del equipo.
"Los primeros empleados confiaron en Marosa cuando todavía estaba casi todo por hacer. Aprendimos juntos y sacamos adelante mucho trabajo con pocos medios. Ver que siguen aquí, después de tantos años, tiene un valor especial para mí", señaló Pestana.
Marosa fue comprada por la neerlandesa Wolters Kluwer a cambio de 112 millones de euros
El pasado agosto, la empresa gallega Marosa fue comprada por la neerlandesa Wolters Kluwer a cambio de 112 millones de euros. Marosa fue fundada en 2016-2017 para comercializar un software que permite a firmas con operaciones en diferentes países gestionar el IVA correspondiente a cada área fiscal.
Marosa es el claro ejemplo de una organización que hace algo muy específico, lo hace muy bien y resuelve un dolor de cabeza recurrente entre empresas con fuerte implantación internacional.
En el momento de la operación, contaba la compañía con alrededor de 1.000 clientes, procesaba al año unas 70.000 declaraciones del impuesto y rondaba los 10 millones de facturación, según la información de la ya matriz holandesa. Marosa mantiene su plantilla y conserva la sede de Vigo, apuntaba en una nota reciente la firma española.
