Prohíben a un hijo acercarse a su madre en Guipúzcoa tras impedirla comer y quitarle el colchón en la casa que ella pagaba
El hijo castigaba a la madre pese a vivir en su casa por no darle más dinero y hacerle la comida.
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Insultos, vejaciones, coacciones y conductas violentas. Era el día a día que tenía que soportar una madre a manos de su propio hijo en Guipúzcoa. Los hechos llegaron a una extremo tal que este bloqueó el frigorífico para impedir comer a su madre y la quitó el colchón de la cama para que aprendiera. No solo eso, también le rompió las gafas, al quitárselas y pisarlas en el suelo como un acto de humillación, según informa El Diario Vasco.
La Audiencia Provincial de Guipúzcoa ha prohibido a este vecino de Lasarte-Oria a acercarse a menos de 150 metros de su madre revocando una decisión del juzgado de instrucción de Donostia, que no veía indicios suficientes para tomar este medida.
La madre pagaba el alquiler en la casa en la que vivían el hijo y su pareja
La víctima, de edad avanzada, convivía con su hijo y la pareja de este en una vivienda de Lasarte cuyo alquiler, además, pagaba ella. El hijo, sometía a su madre a estos castigos porque, según la versión de esta, no le daba el dinero que le pedía ni le hacía la comida. Era normal que este en el día a día se refiriera a su madre como "hija de puta", "zorra" y "sinvergüenza".
También afirmó que su hijo le había escupido en varias ocasiones y que, aproximadamente dos años antes, la había golpeado en los brazos.
El hijo ha reconocido que cometía estos actos para que su madre aprendiera, lo cual fue considerado como una confesión implicita. Tampoco admitió la referencia a una supuesta vulnerabilidad de la madre vinculada a su edad y a una enfermedad mental que, según recoge el auto, el hijo no acreditó. Tampoco aportó documentación que respaldara sus afirmaciones sobre el conocimiento de la situación por parte de los Servicios Sociales.
La orden de alejamiento y la prohibición de comunicación tienen carácter preventivo y no suponen una condena penal por los hechos denunciados, aunque la investigación continúa. Contra la resolución no cabe recurso.