Dos policías nacionales salvan a un hombre de morir atragantado en Zaragoza: "Por un trozo de carne roja"

  • Dos policías fuera de servicio salvaron el pasado sábado a un hombre de morir atragantado en un restaurante de Zaragoza

  • El hombre se atragantó con un trozo de carne roja: los agentes le practicaron la maniobra de Heimlich

  • Los policías estaban celebrando el ascenso de un compañero y no dudaron en actuar: afortunadamente todo quedó en un susto

Dos agentes de la Policía Nacional han salvado a un hombre de morir atragantado en el restaurante 'El Mosquito', en la plaza del Portillo de Zaragoza. El afectado, de edad media, se encontraba comiendo con su mujer cuando comenzó a encontrarse mal.

Los policías celebraban un ascenso, cuando notaron revuelo en la mesa de al lado

Así lo explica Rebeca, encargada del restaurante, a Informativos Telecinco. Los hechos ocurrieron el pasado sábado 30 de abril. Según explica la responsable, "había un grupo de policías comiendo, y justo en la mesa de al lado, se encontraba una pareja".

Los agentes, fuera de servicio, celebraban el ascenso de uno de ellos, cuando observaron revuelo junto a ellos. El hombre que se encontraba con su mujer, de mediana edad, se levantó y se llevó las manos a la garganta con signos de ahogamiento por la comida.

Los agentes practicaron al afectado la maniobra de Heimlich

Uno de los agentes se aproximó al varón y le practicó la maniobra Heimlich. "Luego se relevó con otro comensal, que era su compañero, y al final el caballero pudo expulsar el trozo de alimento que obstruía las vías respiratorias", según explica Rebeca.

El incidente sorprendió a todos los presentes en el restaurante, que estaba lleno de clientes y trabajadores, "había mucha gente". No obstante, la rápida intervención de los agentes salvó la vida del hombre. Uno de los policías pertenece a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de Zaragoza y el otro está destinado en la Comisaría Provincial de Lleida.

El hombre "bebió agua, salió a tomar el aire y ya no se tuvo que llamar a la ambulancia"

Tras estabilizar al afectado y comprobar que estaba fuera de peligro, los dos agentes se identificaron como miembros de la Policía Nacional. El hombre "bebió agua, salió a tomar el aire y ya no se tuvo que llamar a la ambulancia porque se encontraba bien".

El hombre se había atragantado con un trozo de carne roja. Tanto clientes como trabajadores felicitaron a los agentes por su intervención y conversaron con el afectado. Afortunadamente, gracias a los policías, todo quedó en un gran susto.

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