Apps de nutrición: OCU analiza el supuesto interés comercial de estas herramientas

  • “Vimos que los catalogaban de un producto ‘bueno’… ¡con un 27 g de azúcares!”

  • “Tampoco nos queda muy claro si estas recomendaciones están fuera de cualquier interés comercial”

  • Desde OCU han puesto en marcha un comparador nutricional basado en el sistema Nutriscore, sin bases de datos externas

Actualmente las aplicaciones de nutrición se encuentran en los dispositivos de muchos usuarios que se preocupan por las cantidades de azúcar, grasas y otros componentes que contiene la comida procesada que consumimos y que en muchas ocasiones desconocemos que están ahí.

Algunas de las más exitosas son ElCoco, Yuka o MyRealFood, de las cuales OCU ha compartido su experiencia en su web, con la motivación de que “sentíamos curiosidad por saber qué tipo de información dan al usuario”.

La App más sencilla

Según el análisis de OCU, la app ElCoco sería la app de nutrición más sencilla de las tres, evaluando el producto escaneado utilizando 2 criterios: Sistema Nutriscore, que da una valoración nutricional global del producto en base a su composición; y Clasificación NOVA, que clasifica el producto según su grado de procesamiento, siendo el nivel 1 el que corresponde a los alimentos no procesados (alimentos frescos o mínimamente transformados) y el nivel 4, con productos ultra procesados que nada tienen que ver con el alimento de origen.

El problema de que ElCoco puntúe los alimentos atendiendo a estos criterios es que el mensaje que recibe el usuario puede ser algo confuso. Un ejemplo de esto lo encontramos en el Cola Cao 0 %: mientras que la clasificación NOVA le da un 4 y recomienda evitar su consumo, Nutriscore lo evalúa como “nutricionalmente saludable”.

Puntos ‘controvertidos’

A la hora de puntuar los alimentos, Yuka es la app de nutrición que tiene en cuenta 3 criterios y los pondera utilizando una escala que clasifica el producto escaneado con 4 adjetivos: malo, mediocre, bueno y excelente. Asimismo, y en el caso de que el alimento salga mal parado, Yuka te recomienda otro más saludable.

Lo que más llamó la antención a OCU mientras se dedicó a probar esta app, fue que todos los aditivos se tuvieran en cuenta en la valoración nutricional, ya que algunos no tienen una función nutricional (excepto los edulcorantes) y otros resultan imprescindibles para elaborar y alargar la vida útil de los productos.

Otro punto controvertido que subrayan es que esta app valore positivamente que un producto sea ecológico, sin tener en cuenta su origen y destacan que si la intención es incentivar la sostenibilidad, lo ideal es favorecer la cercanía y no aquellos productos que cruzan medio planeta para comercializarse en España. Además, hoy en día, no existen estudios que ratifiquen que un producto ecológico sea nutricionalmente mejor que otro de producción normal.

A la hora de valorar los productos escaneados, esta app de nutrición se basa principalmente en la clasificación NOVA, dividiendo los alimentos en 3 grupos: “comida real”, “buenos procesados” y “ultra procesados”. También incluye una evaluación para los aditivos, siguiendo las opiniones de la EFSA.

Respecto a las valoraciones nutricionales, MyRealFoood advierte al usuario cuando un producto tiene un contenido elevado en grasas saturadas, azúcares, sal o energía. Y, al igual que Yuka, ofrece alternativas más saludables.

Resultados de la investigación

Recuerdan que el gran número de referencias que hay en el mercado es enorme. A eso se le suma que MyRealFood es la app de nutrición más reciente, lo que hace normal que no tengamos resultados cuando escaneamos según qué productos.

Esta situación no es tan habitual en ElCoco y Yuka, ya que la fuente de información de ambas es OpenFood Facts, una base de datos de productos alimentarios abierta y colaborativa. Aun así, en ninguna de ellas es posible saber previamente los alimentos que ya están valorados.

A veces, puede darse el caso de que falte parte de la evaluación. Algo pasa con la app ElCoco, donde han dicho encontar productos evaluados con la clasificación NOVA, pero no con Nutriscore y viceversa.

Asimismo, la falta de cierta información (ingredientes, composición nutricional…) puede desencadenar que las valoraciones sean erróneas. Este es el caso los copos de avena integral de la marca Quaker. Ninguna normativa dice que sea obligatorio que los datos relativos a la fibra de un producto tengan que aparecer en el etiquetado y, en el caso de estos cereales, no están. Es por esto por lo que la valoración que ElCoco da a este producto es de una B en Nutriscore cuando su nota real es A.

Las erratas

Las 2 apps de nutrición que valoran los aditivos, Yuka y MyRealFood, incluyen los aromas en este grupo y no es correcto tratar estos ingredientes como tal.

También alertan de casos en los que se nombra mal un aditivo como, por ejemplo, llamar E542 al fosfato tricálcico, que a pesar de tratarse de una errata, el consumidor de a pie eso no lo sabe.

Otra cosa que les llamó atención fue cuando escanearon los cereales Choco Krispies de Kellogg’s con la app Yuka: “Vimos que los catalogaban de un producto “bueno” … ¡con un 27 g de azúcares!”

Imparcialidad en duda

“Lo que al principio nos pareció una buena idea finalmente nos ha decepcionado. Hablamos de las recomendaciones o alternativas”, afirman desde OCU.

Piensan también que en el momento de la compra, es muy útil que el usuario pueda optar por un producto “mejor”, pero esta opción debería ser de la misma categoría. Es decir, si tenemos entre manos una tableta de chocolate con leche y avellanas, la app debería ofrecernos lo mismo y no un cacao puro. “Tampoco nos queda muy claro si estas recomendaciones están fuera de cualquier interés comercial por parte de los desarrolladores de las apps, aunque ellos afirman que sí”, informan.

La iniciativa de OCU

Desde OCU han puesto en marcha un comparador nutricional basado en el sistema Nutriscore. Para su elaboración, compraron los productos y, de esta forma, obtienen de primera mano la lista de ingredientes y la composición nutricional que aparece en el etiquetado de cada uno de ellos. Nada de bases de datos externas.

El número de productos que aparecen en su selector es limitado si lo comparamos con la gran oferta de productos de alimentación que uno puede encontrar en los supermercados españoles. Sin embargo, y a diferencia de las apps de nutrición que comentadas, es posible conocer cuáles son desde el principio.

En esta herramienta, el consumidor puede consultar también información sobre el contenido en grasas, grasas saturadas, azúcares y sal de los diferentes productos. Todo ello siguiendo los límites definidos por la Food Safety Agency (FSA) en el Reino Unido para los traffic lights.

En último lugar, y si el producto tiene al menos una valoración C, en su comparador nutricional es posible encontrar una opción más saludable (cuando la hay) dentro de la misma categoría.

Su solución

Desde OCU informan de su pensamiento basado en que la mejor opción es que el sistema Nutriscore sea obligatorio en toda la Unión Europea. Solo de esa forma los usuarios estarían 100 % informados, ya que los fabricantes serían quienes proporcionaran la información necesaria para valorar nutricionalmente un alimento, al fin y al cabo, son quienes mejor conocen sus productos.

Y destacan la importancia de que esto no quita para que surjan herramientas como, por ejemplo, las apps de nutrición que quieran aportar información extra sobre la presencia de ciertos ingredientes o el tipo de producción. Pero la valoración nutricional que haría más fácil que el consumidor se decantase por la opción más saludable ya estaría disponible en forma de Nutriscore. Esta es la opción por la que apuesta OCU.