El chalet donde asesinaron a Asunta sigue sin venderse y en pésimas condiciones

Informativos Telecinco 17/12/2018 13:25

La vivienda de Rosario, madre de la pequeña Asunta Basterra, lleva en venta incluso desde antes del asesinato de la menor. El chalet, ubicado en Teo (A Coruña), aparece descuidado y cubierto de maleza.

Se trata de una finca de 400 metros cuadrados y protegida por un grueso muro de piedra. La vivienda dispone de cinco habitaciones dobles y baños y cuatro salones, así como de una piscina y una pista de pádel en el exterior.

Sin embargo, el inmueble lleva desde el año 2013 sin encontrar un vendedor que puje por ella.

Puntos clave del Caso Asunta

Asunta Basterra Porto, de 13 años de edad, murió por asfixia el 21 de septiembre de 2013 en la localidad de Teo (A Coruña). Aunque su cuerpo fue hallado en una zona forestal de Ferros un día después.

La misma noche de su muerte, sus padres, Rosario Porto y Alfonso Basterra, denunciaron ante la comisaría la desaparición de la menor. Pese a esto, la Guardia Civil siempre sospechó de sus tutores como posibles implicados en el crimen.

Las investigaciones determinaron que la causa de la muerte de Asunta había sido por asfixia pero descartaron que hubiera sido víctima de abuso sexual tras analizar las muestras de semen halladas en la camiseta que llevaba la menor cuando fue encontrada.

Sí confirmaron, meses más tardes, que la pequeña había ingerido durante meses una dosis "altamente tóxica" de un ansiolítico (al menos 27 comprimidos de Orfidal), suministrado por sus padres, que anulaba la voluntad de la menor, y que había sido asesinada en un lugar distinto al que apareció su cuerpo.

Solo unos días después del hallazgo del cadáver, los agentes detuvieron a Rosario Porto como presunta autora del crimen al encontrar ciertas incoherencias en sus declaraciones. Al mismo tiempo, familiares y conocidos de Asunta daban su último adiós a la niña en funeral celebrado en Santiago de Compostela.

Alfonso Basterra fue detenida solo un día después tras la reconstrucción de los hechos ante las autoridades en la casa de campo de la familia, una zona cercana a donde hallaron el cuerpo de la víctima y donde encontraron restos de cuerdas con la que se pudo cometer el asesinato.

La sospecha siempre planeaba sobre Rosario, quien desde un principio aportó relatos contradictorios a la policía sobre las últimas horas de vida de Asunta.

Entre los posibles móviles del crimen destacaron dos hipótesis: la menor como la primera a la cola en la herencia de los abuelos maternos y que se había convertido en una molestia para sus padres adoptivos.

Finalmente, el jurado popular del caso de Asunta Basterra declaró en 2015 por unanimidad que los padres de Asunta eran culpables de su asesinato y de que existía “un plan conjunto” para llevar a cabo el crimen.

Por ello, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia condenó a ambos a 18 años de prisión por asesinato.