'Ecce Homo' a la asturiana: una vecina de Tineo pinta tres tallas del siglo XV

Informativos Telecinco 07/09/2018 13:15

María Luisa, conocida por el resto de habitantes como 'Marisa la estanquera', ha asegurado al diario El Comercio que contaba "con permiso del párroco" y que además "los vecinos plantearon la idea" y están encantados con el resultado.

"Yo no soy una pintora profesional, pero siempre me gustó, y las imágenes tenían mucha falta de pintarse. Así que las pinté como pude, con los colores que me parecieron, y a los vecinos les gustó", ha declarado al mismo diario.

De hecho, valoran el esfuerzo de la vecina: "A Marisa le llevó mucho tiempo. Iba haciéndolo a ratos libres. Igual estuvo más de un año restaurándolas porque tuvo que darles varias manos".

En concreto, las figuras 'restauradas' son una talla de Santa Ana junto con la Virgen y el Niño, una maternidad de María y Jesús y una imagen de San Pedro de los siglos XV y XVI.

Los expertos, por su parte, han criticado el resultado. Según ha dicho a La Nueva España Luis Saro, el último profesional que se encargó de su restauración, no es la primera vez que esto pasa en esta iglesia. La última vez, en 2003, explica que se pudieron recuperar las figuras a su estado original.

Desde la Asociacion Profesional de Conservadores y Restauradores de España, también han criticado el trabajo de Marisa en su cuenta de Twitter.

"¿A nadie le importa este expolio continuado en nuestro país? ¿Qué tipo de sociedad permite pasiva que destruyan ante sus ojos el legado de sus antepasados", han escrito.

La obra de Marisa, recuerda a la autora del 'Ecce Homo' de Borja hace siete años. En su caso, la repercusión fue tal que la localidad aragonesa se hizo famosa tras su peculiar restauración e, incluso, se recogieron firmas para que la obra permaneciese así.

No obstante, no se trata de dos casos aislados, en junio, el párroco de la Iglesia de San Miguel de la localidad navarra de Estella encargó la restauración de una escultura del siglo XVI a una empresa de manualidades y el resultado no fue exento de polémica.

Este tipo de 'restauraciones' no entiende de fronteras. Ejemplo de ello es el niño Jesús de Heather Wis. Una artista local de Sadbury, Ontario (Canadá) se ofreció a restaurar su cabeza después de que unos vándalos la rompiesen. El resultado, que no dejó indiferente a nadie, es según la autora "el mayor honor" de toda su carrera.