La Manada en la cárcel: insultos, seguridad y cochinillo
Un psicólogo, un médico y un educador social acompañan a 'La Manada'
Cochinilo, revuelto y ensaladilla, lo primero que comieron en la cárcel
El guardia civil Antonio Manuel Guerrero dejará de serlo y Alfonso Jesús Cabezuelo ya no es militar
Los cinco miembros de La Manada detenidos el pasado viernes tras el fallo del Tribunal Supremo se encuentran desde entonces en el módulo de ingresos de la prisión Sevilla I, a la espera de los informes preceptivos para que se les asigne módulo, fuentes penitenciarias.
José Ángel Prenda, Jesús Escudero, Ángel Boza, Alfonso Jesús Cabezuelo y Antonio Manuel Guerrero cuentan cada uno de ellos con un preso de apoyo en estos primeros días para evitar conflictos dentro de la prisión. Aunque las primeras informaciones desde la misma ya hablan de que han sido víctimas de insultos y amenazas. No hay que olvidar que las prisiones cuentan con sus propios códigos y los violadores están dentro de los delitos peor vistos entre rejas.
El hecho de que tengan un preso de apoyo no es en modo alguno un privilegio, como tampoco lo ha sido haber comido cochinilo, revuelto y ensaladilla cuando entraron en prisión porque era al menú de la cárcel.
Ante un delito de esta trascendencia mediática es normal que se incorporen presos de apoyo porque ante penas de larga duración el impacto emocional es importante y más cuando los presos están bajo el foco como ha sido este caso, aunque las primeras impresiones desde la cárcel no hablan de unos jóvenes que se muestren especialmente compungidos, sino que como señala también su abogado siguen convencidos de su inocencia. De hecho su abogado se plantea recurrir aunque expertos como Joaquín Uría, ex letrado del Tribunal Constitucional, expresan su convicción de que la sentencia va a ser definitiva, no en vano, el Supremo ha enmendado la plana al Tribunal Superior de Justicia de Navarra.
El equipo multidisciplinar que acompaña a La Manada está compuesto por expertos como un psicólogo, un médico y un educador social se encontraba este lunes en la prisión entrevistando a cada uno de los integrantes del grupo de sevillanos condenados por el Supremo a 15 años de prisión por la violación grupal a una joven en las fiestas de los Sanfermines de 2016.
Dos meses para clasificar a los internos
Instituciones Penitenciarias tiene un plazo de dos meses para la clasificación de grado de los internos. En la decisión se tiene en cuenta el informe que emita el equipo de técnicos de la cárcel, pero será con la clasificación de grado de la Junta de Tratamiento cuando se fijará de forma definitiva el módulo y la prisión, así como el tratamiento individualizado. Las citadas fuentes han añadido que tanto Alfonso Jesús Cabezuelo como Antonio Manuel Guerrero podrían ingresar de forma definitiva en un módulo especial para miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, como medida complementaria para garantizar su seguridad. El primero de ellos es militar y ya ha sido expulsado de las Fuerzas Armadas, mientras que el segundo perderá su condición de guardia civil -- actualmente está suspendido de funciones-- una vez que se notifique la sentencia del Supremo.