El acusado de asesinar a Eva Aza en Cádiz tras recibir un tiro en la cabeza: “Soy culpable, pero no tuve intención de hacerle daño”

El encausado ha declarado en la cuarta sesión del juicio por el asesinato de la enfermera de 46 años en 2023 en Cádiz
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Eva Aza, romancera del Carnaval de Cádiz y enfermera, murió el 8 enero de 2023 a manos de su pareja tras recibir un tiro en la cabeza. Este jueves se ha celebrado la cuarta sesión del juicio con jurado que se celebra esta semana en la Audiencia Provincial de Cádiz.
Tal y como recoge ‘Diario de Cádiz’, el acusado llegó a reconocer que era culpable. “Soy culpable, pero nunca tuve intención de hacerle daño”, dijo. El acusado también señaló al tribunal popular que Eva y él no eran una pareja formal. “Nos conocimos en un centro de rehabilitación para drogodependientes, allí era la persona con la que más hablaba. Nos teníamos mucho cariño y para mí era una amiga muy especial, pero no teníamos planes de futuro, manteníamos una relación íntima pero abierta”, señaló.
El encausado añadió que la víctima residía en Chiclana y él en El Puerto de Santa María, pero que pasaban los fines de semana juntos para consumir “cocaína, MDMA y alcohol”, señala el citado medio.
"Fue un impulso"
Sobre la noche en la que ocurrieron los hechos, el acusado cuenta que salieron de fiesta por el centro de El Puerto los dos con un amigo de ella, Gatica. “Estuvimos bebiendo y tomando drogas el día entero”, señaló.
Los tres acabaron en el piso del detenido, en Valdelagrana, donde siguieron consumiendo drogas. Según el acusado, Eva le llevó al dormitorio un momento y le advirtió que le había robado un gramo de cocaína. "Gatica y Eva empezaron a discutir mientras que yo me fui a la cocina. Una vez allí, pegué un tiro al suelo para callarlos y asustarlos, fue un impulso", declaró.
Según su relato, dejó el arma en la cocina, fue al salón y discutió con Gatica, que acabó marchándose. Entonces comenzó a discutir con Eva. Acabaron forcejeando con el revólver hasta que “el arma se disparó”, "No tuve la intención de hacerle daño, yo sólo quería que no cogiera el arma", añadió para alegar que el tiro de la cabeza fue fortuito.
“He matado al amor de mi vida”, dijo el hombre cuando fue detenido tras usar el revolver en un ajuste por un asunto de drogas. Tras la confesión, los agentes de Policía se dirigieron a la vivienda de ella en la Urbanización Bahía Sherry, en El Puerto de Santa María.
