Los jueces que retiraron la custodia a los padres del bosque en Italia: "Es doloroso, pero pensamos en los niños"

Los jueces defienden que no hay sesgos ideológicos tras la separación de la familia del bosque en Italia tras las críticas de Meloni.
La familia Travallion: la Justicia italiana separa a tres niños de sus padres por vivir aislados en un bosque sin agua corriente y electricidad
"Es una decisión dolorosa y delicada. Pensamos en el bienestar de los niños". Son las explicaciones de los jueces del Tribunal de Menores de L'Aquila tras decidir, no sin revuelo, que les fuera retirada la custodia de sus hijos a unos padres que vivían con ellos en un bosque, totalmente aislados, sin escolarizar e intentando ser autosuficientes en una zona boscosa de Abruzzo, en el centro de Italia.
Los jueces han dejado claro que en su sentencia, que adelanta el Corriere, que esta "no tiene sesgo ideológico, sino simplemente se basa en la aplicación del derecho internacional.
Estas declaraciones llegan como respuesta a las palabras de la primera ministra, Giorgia Meloni, que señaló en redes sociales ante este sentencia que "no es tarea de la justicia ni del Estado en general sustituir a los padres, decidir cómo deben ser educados los hijos, imponer un estilo de vida basado en estándares que son claramente ideológicos. Los hijos no son del Estado. Los hijos son de las mamás y de los papás. Un Estado que pretenda sustituirlos ha olvidado sus límites. Una magistratura que pretenda sustituirlos ha olvidado sus límites".
Los jueces consideran que la separación es lo adecuado para el desarrollo de los menores
Los jueces la han contestado sin dudar: “Las decisiones son difíciles y delicadas en esta materia, en particular las que implican la separación de los menores de sus familias , nunca surgen de posiciones ideológicas o prejuiciosas contra los padres, sino que siempre apuntan a lograr el bienestar del menor como sujeto de derechos”.
Los jueces afirman que “garantizar el adecuado desarrollo del niño y la evolución pacífica de su personalidad es el principio rector de la acción judicial del tribunal de menores, que se lleva a cabo con cuidado, participación sensible y la intervención de adultos colaboradores”.
La presidenta del Tribunal, Cecilia Angrisano, concluye que "esperamos que la comunidad comprenda la importancia fundamental del respeto a la vida privada de las personas involucradas y de todas las instituciones implicadas". No en vano el tribunal es consciente de una recogida de firmas – que alcanzó más de 30.000 apoyos – para defender a la familia.
Este caso ha suscitado una gran controversia en Italia, pero la última decisión del tribunal ha sido separar a la madre de los niños, en la justificación, entre otras, de su supuesto carácter agresivo.
Una historia que comenzó por una intoxicación por setas
Nathan Trevallion, británico, y Catherine Birmingham, australiana, habían optado por una vida autosuficiente junto a sus tres hijos -un niño de ocho años y dos gemelos de seis- en una pequeña finca sin baño interior, con agua de pozo, energía solar y un inodoro seco.
En septiembre de 2024, una intoxicación por setas silvestres, que llevó a la familia al hospital, activó la intervención de servicios sociales y de las fuerzas del orden, poniendo bajo vigilancia sus condiciones de vida. Las autoridades pidieron entonces que los niños fueran escolarizados y se sometieran a controles médicos regulares, pero esas recomendaciones no se cumplieron.
El tribunal alerta de las precariedades en las que vivían los pequeños por decisión de sus padres. Entre ellos se encontraba la precariedad habitacional, la falta de interacción social, ausencia de ingresos estables, carencia de servicios sanitarios en la vivienda y la no asistencia de los menores a la escuela. Con todo ello se decidió que los menores fueran trasladados a un centro especializado en el que la madre pudo instalarse para reducir el trauma de la separación.
Liberarse de la toxicidad de la vida moderna
Nathan Trevallion, el padre, solo pudo ver a su familia durante una breve visita supervisada, la situación es devastadora. "Lo que estamos viviendo es una pesadilla", expresó a 'Corriere della Sera'. El hombre se quejaba de casi no haber tenido tiempo ni de abrazar a su familia y certificó que el estado de ánimo de Catherine no era el mejor, estaba "muy cansada y agotada", profundamente entristecida por lo ocurrido. El padre siempre ha sostenido que sus hijos son "felices", que están bien cuidados y que la vida en la granja no supone ningún peligro. Su abogado, Giovanni Angelucci, defiende que la familia sigue un modelo educativo en casa permitido por la ley italiana.
La familia Travallion dice que siempre ha pretendido "liberarse de la toxicidad de la vida moderna", pero la Justicia considera que "la privación de interacción entre iguales en la edad escolar primaria puede tener efectos significativos en el desarrollo del niño, que se manifiestan tanto en el ámbito escolar como fuera de él".
La negativa de los padres a permitir los controles y tratamientos médicos exigidos por ley también ha sido clave así como el perjuicio para la integridad y la seguridad física de los menores que suponía el espacio habitacional en el que vivían. Por todo ello creen que, interferencias políticas al margen, su decisión de separar a los pequeños de sus padres, es la decisión correcta para ellos.
