El asesino de TikTok sería juzgado por la muerte de David en mayo: la investigación sobre Ester Estepa, su sexta víctima, sigue abierta
José Jurado Montilla afrontaría en mayo el juicio por el crimen de David: la instrucción está más avanzada que en el caso de Ester Estepa
La familia de Ester Estepa, última víctima de Dinamita-Montilla: "Él es el culpable, que se haga justicia y no salga de la cárcel"
José Jurado Montilla, conocido como 'Dinamita Montilla', ha vuelto a ocupar titulares décadas después de los crímenes que lo llevaron a prisión en los años ochenta. Condenado a 123 años de cárcel por cuatro asesinatos cometidos entre 1985 y 1987, salió de prisión en 2013 tras la anulación de la doctrina Parot. Años después, comenzó a publicar en TikTok vídeos de rutas de senderismo en los que proyectaba la imagen de un viajero tranquilo, pero el asesino en serie volvió a reincidir, cobrándose presuntamente otras dos víctimas.
'El Titi', como también le conocían, fue detenido e ingresó en prisión provisional en mayo de 2024 mientras se le investigaba por el asesinato de David H., de 21 años, en los Montes de Málaga en agosto de 2022, y por la muerte y violación de Ester Estepa en Gandía en 2023. Las investigaciones de ambos crímenes siguen sin cerrarse. El caso del delincuente malagueño ha adquirido además repercusión internacional tras el estreno de la docuserie de Netflix 'El asesino de TikTok'.
El abogado penalista Juan Manuel Medina, que representa a la familia de Ester Estepa, ha explicado a la web de 'Informativos Telecinco' la situación actual de los procedimientos judiciales. Según el letrado, Montilla permanece encarcelado en el Centro Penitenciario de Albolote, en Granada, y las investigaciones de ambos casos avanzan a ritmos distintos. "El juicio de David está previsto que comience en el mes de mayo. La instrucción va un poco más avanzada que en el caso de Ester, en el que no hemos pasado a la fase intermedia. Se han hecho una serie de diligencias que no han sido precisamente concluyentes", señala Medina.
Las pruebas que se han llevado a cabo en el caso de Ester Estepa
El abogado desgrana algunas esas pruebas que no arrojan resultados 100% confirmados en el caso de Ester. "Por ejemplo, la antropométrica del pene a raíz de una de esas fotografías que aparecen en el volcado telefónico, que no descarta que sea el de este señor, pero no puede afirmarlo categóricamente", explica Medina sobre unas imágenes halladas en el teléfono de Montilla en las que aparece el cuerpo de la víctima -sin que se vea su rostro- en una escena en la que, según la acusación, se deduce que estaba siendo agredida sexualmente.
Los investigadores también han analizado otros indicios hallados en el lugar donde aparecieron los restos de la víctima. Cuando se localizó el cráneo de Ester, presentaba una marca de oxidación con forma de cruz, lo que llevó a plantear la hipótesis de que el agresor pudiera haber depositado un crucifijo sobre su cabeza tras el crimen. Para comprobarlo, los peritos realizaron un estudio comparando esa marca con el crucifijo que Montilla llevaba consigo en el momento de su detención. Sin embargo, el resultado de ese análisis tampoco fue concluyente. "Se pidió un cotejo de las imágenes de desimpregnación con el crucifijo que él llevaba encima y, a priori, no parece que sea el mismo crucifijo", explica el letrado. La cruz que pudo dejar sobre la cabeza de la víctima no se encontraba en el lugar. Se baraja que acabase enterrada en el campo o que el criminal volviera al lugar tiempo después y la recuperase por tener algún valor para él o pensara que podía incriminarlo.
La investigación también ha incluido análisis genéticos sobre vestigios encontrados entre las pertenencias de la víctima. Según el abogado, un reciente informe sobre restos de sangre hallados en algunos objetos de Ester tampoco ha permitido determinar a quién corresponde esa muestra. Además, destaca Medina, el juzgado de oficio ha solicitado un informe de imputabilidad para evaluar al sospechoso, una medida que, según el abogado, guarda relación con algunos rasgos de personalidad que ya se mencionaban en sentencias dictadas contra Montilla en los años ochenta. El objetivo sería determinar si era consciente de sus actos y si tenía plena capacidad volitiva en el momento del crimen.
A pesar de que algunas diligencias no hayan arrojado resultados concluyentes, el abogado de la acusación considera que no debilitan el procedimiento. "Al final son pruebas que se piden y que, si no son concluyentes, en este caso, no restan ni mucho menos imputación. No le favorece", afirma. Para el letrado, la pieza clave de la investigación sigue siendo el contenido hallado en el teléfono móvil del sospechoso. "Lo importante y fundamental es que en esas fotografías que aparecen en ese dispositivo, en las que aparece el cadáver de Ester, con signos todavía de vitalidad, y en las que se deduce la agresión sexual que se produjo, los metadatos no engañan. Esas fotos están tomadas en el lugar, en el día y a la hora en la que se produce el fallecimiento de Ester. Con lo cual, es la prueba más contundente e incriminatoria, aparte de todas las mentiras y contradicciones en las que Montilla va incurriendo".
Los crímenes de David y de Ester y el historial delictivo de 'Dinamita Montilla'
El primer caso que llevó a la detención de 'Dinamita Montilla' fue el asesinato de David H., un joven de 21 años que el 29 de agosto de 2022 trabajaba en una finca familiar en los Montes de Málaga. Según la acusación, el sospechoso llegó armado con una escopeta, habló con la víctima y posteriormente le disparó por la espalda cuando se encontraba solo en la parcela, antes de robar pertenencias de su mochila. La investigación permaneció sin avances durante un tiempo, pero dio un giro cuando la policía científica localizó restos biológicos en la cremallera de la mochila del joven, cuyo perfil genético coincidía con el de Montilla en las bases policiales. Ese hallazgo condujo a su detención el 16 de mayo de 2024 en Valdebótoa, en Badajoz. Por este crimen, la Fiscalía solicita 26 años de prisión. El caso será juzgado por un jurado popular.
El segundo procedimiento judicial está relacionado con la desaparición de Ester Estepa, una mujer sevillana de 42 años a quien Montilla conoció en un albergue en el verano de 2023. Ambos iniciaron juntos parte de una ruta a pie y la mujer fue vista por última vez el 21 de agosto en Gandía. Su familia recibió mensajes desde su teléfono en los que aseguraba encontrarse bien e incluso hablaba de viajar a Argentina, comunicaciones que los investigadores atribuyen al propio sospechoso tras quedarse con el móvil.
Ester Estepa estuvo desaparecida durante unos 10 meses hasta que, el 21 de junio de 2024, la Policía Nacional localizó sus restos en un cañaveral de difícil acceso en Gandía. La detención de Montilla un mes antes por el otro asesinato fue clave para reactivar el caso, al hallarse en su teléfono fotos de la víctima tomadas en el lugar y momento del crimen. En febrero de 2025, la recuperación de archivos borrados del terminal reveló imágenes de la mujer con hematomas severos, lo que permitió a la acusación sostener que sufrió una agresión sexual antes de ser asesinada, reforzando así la carga probatoria contra el sospechoso.
Los agentes descubrieron además que, meses después de la desaparición, Montilla regresó a la zona donde acabarían encontrándose los restos de Ester y publicó en TikTok vídeos recorriendo esos mismos lugares. 'Dinamita' Montilla, que fue condenado por cuatro crímenes en los ochenta y ahora está acusado de sumar al menos un total de seis víctimas, permanece entre rejas. Se revisa si pudo actuar en más ocasiones. Su caso pone de relieve cómo un asesino con un pasado criminal pasó desapercibido en redes sociales como TikTok, donde se convirtió en un influencer con varios miles de seguidores mientras cometía nuevos crímenes. En su galería de fotos se mezclaban los viajes tranquilos con las macabras imágenes de los hechos.